Durante un programa de entrevistas emitido por la emisora alemana ZDF, el virólogo Alexander Kekulè señaló con el dedo a Italia, que, mediante una gestión superficial de la crisis, habría favorecido la extensión de la pandemia a nivel mundial.

Las de Alexander Kekulè, virólogo alemán y director del Instituto de Microbiología Médica de la Universitätsklinikum Halle, son declaraciones que seguramente causarán mucho debate. Como expuso durante un programa de entrevistas emitido en la estación de televisión ZDF, la mutación del Covid-19 que infectó al mundo entero no proviene de Wuhan, sino del norte de Italia.

Teniendo en cuenta que el 99,5% de todos los casos de infección registrados a nivel mundial se remontan al norte de Italia, hay que concluir que es el propio país la verdadera fuente de la crisis sanitaria que padecemos desde hace varios meses. La cepa italiana, caracterizada por una serie de mutaciones genéticas particulares, es mucho más contagiosa que la identificada en Wuhan, el primer epicentro de la epidemia del Coronavirus.

Para agravar un escenario ya de por sí dramático, la ineptitud de las autoridades políticas y sanitarias del país habría contribuido en gran medida. «Lo que lo hace diferente es que en Wuhan no sabían de qué se trataba, mientras que en el norte de Italia ya existían advertencias de Pekín, pero éstas fueron ignoradas durante mucho tiempo. Todo esto ha significado que mientras en China se ha contenido la propagación de la enfermedad, en Italia se ha intervenido mal y tardíamente.

Se puede deducir que la superficialidad con la que Italia abordó la fase inicial del contagio no permitió circunscribir la propagación del virus. A pesar de las advertencias de China, Italia subestimó los peligros, pues de lo contrario con las medidas necesarias habría sido posible mantener bajo control la propagación de las infecciones. En el periodo en que se hizo poco para detener la enfermedad, el virus mutó, volviéndose mucho más agresivo y contagioso.

Sobre este punto, el virólogo italiano Fabrizio Pregliasco expresó su opinión, señalando inmediatamente que las afirmaciones de su colega alemán deberían ser confirmadas por más investigaciones científicas. «Es cierto que, por lo que hemos visto, existen ahora seis variantes, una en particular con una mayor capacidad de difusión. Es una propagación normal del virus», concluyó, señalando que sería apropiado profundizar en este aspecto, evitando llegar a conclusiones demasiado apresuradas.

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