¿Tienes insuficiencia renal crónica? Estas recomendaciones dietéticas podrían ayudarte

Si sufres de alguna enfermedad renal, cuidar de tu salud es más importante aún. Es esencial que sepas cómo alimentarte correctamente y pedir ayuda a tu médico para que te oriente en cada paso. Si en este momento no estás recibiendo tratamientos o diálisis, estos consejos nutricionales te pueden ayudar.

Como en cualquier plan de nutrición, el objetivo es mantenerte sano y con un peso saludable. Y para ello debes alimentarte de forma balanceada para que tu organismo reciba los nutrientes necesarios y pueda trabajar por sí mismo.

Lo que comas y bebas afectará directamente a tu salud, así que si crees en el dicho de que eres lo que comes, asegúrate de que estés tomando decisiones inteligentes. Estas recomendaciones para tu dieta pueden ayudarte a cuidar tus riñones y protegerlos para que no sufran más daño.

El secreto: cuida lo que comes

Para asegurarte de que estés recibiendo las cantidades adecuadas de grasas, proteínas, calorías y carbohidratos es fundamental que tu alimentación se adapte a tus necesidades.

Si requieres grasas saludables incorpora a tu dieta el aceite de oliva, el aguacate o el aceite de maíz. Los alimentos ricos en proteínas como pollo, carnes rojas, pescado y huevos (evitando el exceso) pueden darte la fuerza que necesitas para mantenerte activo.

La ingesta de cada grupo va a depender de tu metabolismo y las calorías dependerán de cuántas grasas, proteínas y carbohidratos estás consumiendo. Los carbohidratos son una manera rápida de darle energía a tu cuerpo y las frutas o verduras son alternativas saludables que nunca te deben faltar.

Menos sal e hidratación controlada

Las comidas altas en sodio como los alimentos empaquetados no son una buena opción si sufres de insuficiencia renal crónica. La sal eleva la presión arterial, causa más daño a tus riñones y obliga a tu corazón a hacer un esfuerzo extra.

Todo en exceso es malo y esto es una ley general que también se aplica en las dietas nutricionales. Cuidar de las porciones que estás consumiendo te mantendrán donde quieres estar en términos de salud.

Mantenerte hidratado es vital, pero en el caso de los pacientes con insuficiencia renal crónica podrías necesitar limitar la ingesta de agua por recomendación de tu médico. Así que siempre mantén una buena comunicación con el especialista para que sepas qué te conviene.

Las vitaminas son otra historia. Necesitas que estén recomendadas por tu médico y que sean totalmente seguras para las personas con enfermedades renales.

Si bien las patologías crónicas en los riñones requieren cuidados especiales, una dieta balanceada y acorde a tus necesidades siempre aportará beneficios a tu tratamiento y aumentará las posibilidades de tener una mejor calidad de vida.