Ictus: qué es y cuáles son los factores de riesgo para padecerlo

ictus

Este término ha hecho historia por ser una de las mayores causas de muerte en personas mayores. El Ictus puede ser de muchos tipos y ser causados por varios agentes. Sin embargo, existen formas de evitarlo y señales que te ayudan a reconocerlo.

¿Qué es un Ictus?

Este fenómeno puede reconocerse como la obstrucción de los vasos sanguíneos o las principales arterias del cuerpo por cualquier agente o cuerpo de una forma inesperada o espontánea.

Esto provoca la disminución del flujo de sangre al cerebro, lo que impide que éste se alimente de sus nutrientes y del oxígeno. También, puede considerarse un ictus a la rotura de los vasos sanguíneos o arterias del cerebro, lo que causaría un Accidente cerebrovascular.

Existen dos tipos de ictus, entre los que están el isquémico y el hemorrágico, ambos causados por razones diferentes. En el primer caso, el ictus se ve provocado por un cuerpo que obstruye las vías circulatorias, y puede tratarse de grasa, un cúmulo de colesterol o simplemente un coágulo de sangre. Mientras que en el segundo caso es cuando se presenta un derrame cerebral, donde las arterias se rompen por causa de una malformación o un aneurisma.

Síntomas principales

Al comienzo de un infarto, es posible que sufras algunos de estos síntomas, lo que puede ayudarte a reconocerlo antes de que pase para pedir ayuda.

Es común perder la fuerza en los brazos, piernas o cara, al igual que ver borroso, además, se hacen presentes los dolores en la cabeza o el hablar y escuchar sin poder expresarse ni comprender bien. Sin embargo, los más reconocibles son la inestabilidad o pérdida del equilibrio repentino o la sensación de hormigueo en diferentes partes del cuerpo.

¿Qué puede causar un ictus?

Existen muchos casos en que los ictus pueden ser prevenidos y conocer sus factores de riesgo más críticos puede ayudar en ello.

Los excesos de grasa, colesterol o sal en las comidas pueden traer consecuencias negativas, sobretodo en personas de mayor edad, pues el cuerpo pierde las propiedades de disolverlos, terminando en la sangre y acumulándose hasta tapar las arterias.

Además, el alcohol y el tabaco en grandes cantidades aumentan el riesgo, por lo que se debe restringir o eliminar completamente.

Por último, una vida sedentaria, donde no se realiza ejercicio de forma regular puede aumentar tus posibilidades de sufrir un ictus, pues esto conlleva a una presión arterial irregular o peso descontrolado, por lo que debes continuamente chequearte para asegurar que gozas de buena salud.