Bienestar

Hidrocefalia: causas, tipos, diagnóstico y tratamiento

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La hidrocefalia es una enfermedad que se caracteriza por el incremento de líquido cefalorraquídeo (LCR) o líquido cerebroespinal. De tal modo que el tamaño de la cabeza aumenta debido a la acumulación de agua en su interior.

Si bien este líquido es beneficioso para el organismo porque ayuda a preservar una esfera neurológica, a eliminar los residuos en esta zona y a proteger las estructuras cerebrales, su alta concentración es la que suele derivar en problemas para el cerebro y para el resto del organismo, siendo la hidrocefalia la principal consecuencia.

Tipos de hidrocefalia

Esta enfermedad puede clasificarse en 3 categorías en función de sus factores detonantes.

·        Hidrocefalia obstructiva

Tal como su nombre lo indica, la hidrocefalia obstructiva se suscita cuando la circulación del líquido cefalorraquídeo es obstaculizada. Por lo general, ocurre a causa de una malformación, la existencia de un tumor o una alteración vascular.

·        Hidrocefalia de comunicación

Este tipo de hidrocefalia deriva de un problema en la absorción del líquido cefalorraquídeo, sin haber una obstrucción física.

·        Hidrocefalia crónica

También conocida como hidrocefalia a presión normal, suele ser causada por una alteración en la evacuación del líquido cefalorraquídeo. Este tipo de hidrocefalia tiende a atacar a los adultos, usualmente después de los 60 años.

Causas de la hidrocefalia

Para todos los tipos de hidrocefalia existen dos causas específicas. Por un lado, los factores congénitos producidos desde el nacimiento y por el otro, los factores adquiridos, que suelen aparecer a lo largo del crecimiento de la persona.

De igual forma, dada la existencia de varios tipos de hidrocefalia es importante identificar las causas de cada uno.

·        Hidrocefalia obstructiva

Su principal factor detonante son los tumores cerebrales, causantes de la obstaculización de la circulación del líquido cefalorraquídeo. Por eso, este tipo de hidrocefalia también es conocido como obstrucción cerebral.

También puede ser ocasionada por una malformación de Dandy – Walke en el sistema nervioso central, producida por una posible hemorragia en los ventrículos del cerebro.

·        Hidrocefalia de comunicación e hidrocefalia crónica

En ambos tipos de hidrocefalia la meningitis es el principal detonante, lo que puede derivar de una hemorragia.

Síntomas de la hidrocefalia

La hidrocefalia suele aparecer en los bebés, observándose mediante el incremento de su perímetro craneal. Este fenómeno suele ocasionar diversos síntomas como dolores de cabeza, gritos e irritabilidad. Y por supuesto el síntoma más visible es el aumento en el volumen de su cabeza.

En el caso de los adultos, los síntomas pueden aparecer después de la hidrocefalia. Por ejemplo: convulsiones, incontinencia urinaria, estrabismo, letargo o vómitos. También pueden aparecer trastornos motores, memoria y aprendizaje, y visión.

Cabe acotar que mientras el daño cerebral aumente, la retención de la información comenzará a ser más compleja para los pacientes, lo que significa que pueden llegar a padecer demencia.

En el caso de la hidrocefalia de comunicación y crónica los síntomas podrían ser más particulares. En la primera los trastornos cognitivos y las alteraciones urinarias son los principales síntomas. También suelen aparecer factores similares al Alzheimer y al Parkinson. Por eso, es complejo de diagnosticar.

En cuanto a la hidrocefalia crónica los síntomas pueden ser demencia, incontinencia urinaria, problemas intelectuales o trastornos de movimientos.

Diagnóstico y tratamiento de la hidrocefalia

La hidrocefalia no es fácil de determinar. Sin embargo, considerando el surgimiento de ciertos síntomas es indispensable realizarse un examen clínico y exámenes adicionales (ecografías, imágenes craneales, etc.) para corroborar si se trata de hidrocefalia.

El tratamiento está condicionado por el tipo de hidrocefalia que se padezca, así como por ciertas condiciones particulares. Por ejemplo, edad del paciente, detonantes de la hidrocefalia, evolución y gravedad. Para determinar todos estos datos es necesario efectuar una punción lumbar o bien una monitorización a través de medición craneal.

En función de los resultados puede acudirse al tratamiento tradicional (implantación quirúrgica) para transportar el líquido cefalorraquídeo a otras zonas del cuerpo para aliviar los síntomas. Es un tratamiento que también puede aplicarse en niños.

Ahora, para casos más extremos, una cirugía mediante tercer ventriculostomía endoscópica es la solución. Solo que ciertas restricciones aplican, por ende, debe ser efectuado siempre que el médico así lo considere.

En la actualidad, aún es complicado determinar con precisión los factores de riesgo de esta enfermedad. Sin embargo, los antecedentes familiares y casos hereditarios suelen ser los principales.

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