¿Hay que complementar la vitamina D?

El 50% de los españoles tienen un déficit. Las personas mayores están particularmente expuestas porque la capacidad de absorber y sintetizar la vitamina D disminuye con la edad. Este déficit expone, entre otras cosas, a la osteoporosis. La suplementación se recomienda a partir de los 65 años.

La vitamina D se produce principalmente en la piel, bajo el efecto de los rayos ultravioleta. “Se almacena en el hígado, los músculos y el tejido adiposo”. El resto lo proporcionan alimentos grasos, especialmente mariscos: bacalao, arenque, sardinas, pero también tocino, queso, huevos y alimentos fortificados.

¿Por qué la vitamina D se llama antienvejecimiento?

Porque los estudios sugieren que una deficiencia de vitamina D se expone a enfermedades más comunes con la edad, como cánceres o problemas cardiovasculares. “Estas son solo hipótesis”, dice Mélanie Deschasaux. El único papel comprobado de la vitamina D es aumentar la capacidad de absorción de calcio y fósforo en el intestino. Esto asegura una óptima mineralización de los huesos, cartílagos y dientes. También ayuda a mantener estos dos minerales en un nivel estable en la sangre.

¿Cuáles son los factores de riesgo para la deficiencia?

El 43% de los españoles carece de vitamina D y alrededor del 5% es una deficiencia real. Varios factores exponen al déficit y entre otros: delgadez y obesidad, edad, porque la capacidad del cuerpo para absorber o sintetizar la vitamina D disminuye con la edad. Este riesgo también es mayor en las personas que tienen la piel oscura u opaca porque la melanina filtra los rayos UV. También puede aumentarse en los veganos que eliminan la carne, el pescado, los huevos y los productos lácteos de su dieta.

¿Qué consecuencias puede tener una deficiencia?

La deficiencia de vitamina D es principalmente un caldo de cultivo para la osteoporosis. Esta enfermedad esquelética se caracteriza por una disminución en la masa ósea y la calidad del tejido óseo y un mayor riesgo de fracturas. La deficiencia de vitamina D produce: disminución del tono muscular, ataques de tétanos, convulsiones y, a veces, anemia. Se manifiesta principalmente por dolor y deformidades óseas.

¿Cómo evitarlo?

“Una primera medida de prevención es adoptar un estilo de vida saludable”, dice Mélanie Deschasaux. Se recomienda exponerse al sol. No hay duda de tomar el sol, pero para salir de casa, al menos una hora al día. Lo ideal es practicar una actividad física ligera al aire libre que también ayuda a mantener un peso normal. Por lo tanto, es necesario aprovechar el mínimo rayo de sol para salir porque el cuerpo utiliza la vitamina D almacenada durante los días de invierno. Finalmente se recomienda comer alimentos ricos en vitamina D.

¿Quién necesita suplementar?

Las personas mayores de 65 años, cuya probabilidad de deficiencia de vitamina D es muy alta. Pero también las personas que salen poco porque viven en instituciones, por ejemplo, las que se caen repetidamente tienen osteoporosis o corren el riesgo de tener una. O aquellos cuya piel es negra o mate y viven al norte del Loira. ¿Tienes dudas sobre tu estado de vitamina D? Hable con su médico. Puede solicitar realizar un análisis, pero solo se hace en situaciones clínicas muy raras.