Salud

Fumadores y no fumadores: medidas de prevención del cáncer de pulmón

Aunque ahora se sabe que los fumadores tienen un riesgo especialmente alto de desarrollar este cáncer, a menudo se olvida que también puede afectar a los no fumadores, especialmente a las mujeres. Nunca es tarde para dejar de fumar y tomar medidas preventivas para reducir el riesgo de desarrollar este cáncer.

Aunque los daños asociados al tabaquismo son ya bien conocidos, conviene recordar lo desastroso que es el impacto del tabaquismo en términos de vidas humanas y costes sanitarios.

Hay muchas enfermedades relacionadas con el tabaquismo, desde las cardiopatías hasta las enfermedades pulmonares y el cáncer. En este último caso, el tabaquismo es el responsable directo de un tercio de todos los casos de cáncer y de cerca del 85% de la mortalidad por cáncer de pulmón.

Esta elevada mortalidad se debe a que, a pesar de varios avances médicos, el cáncer de pulmón sigue siendo una enfermedad extremadamente difícil de combatir, ya que sólo el 15% de las personas con cáncer avanzado siguen vivas 5 años después del diagnóstico.

Esta resistencia al tratamiento tiene enormes consecuencias, tanto para la calidad de vida de los pacientes como para el sistema de salud.

Un beneficio de dejar de fumar a cualquier edad

No cabe duda de que la mejor arma contra el cáncer de pulmón es la prevención, y ésta empieza por dejar de fumar.

Para los fumadores que creen que el daño ya está hecho y que dejar de fumar no mejorará su salud, piénsenlo de nuevo, porque nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto. Por ejemplo, una persona que fuma hasta los 75 años tiene un riesgo de 1 entre 6 de desarrollar cáncer de pulmón. Si esa persona hubiera dejado de fumar a los 60 años, el riesgo sería de 1 entre 10; a los 50, de 1 entre 17; a los 40, de 1 entre 33; y a los 30, de 1 entre 60.

Estos riesgos siguen siendo superiores a los de un no fumador (1 de cada 250), pero siguen representando una clara mejora. En otras palabras, cualquier persona que deje de fumar reduce significativamente su riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, independientemente de la edad a la que lo deje.

Cáncer de pulmón: las mujeres son más vulnerables, aunque no fumen

Aunque las personas que nunca han fumado tienen un riesgo mucho menor de desarrollar cáncer de pulmón, el hecho es que el 15% de los cánceres de pulmón afectan a los no fumadores.  Curiosamente, las mujeres no fumadoras parecen tener más riesgo de desarrollar cáncer de pulmón que los hombres no fumadores: una de cada cinco mujeres con cáncer de pulmón no ha fumado nunca en su vida, frente a uno de cada diez hombres.

El cáncer de pulmón está tan relacionado con el tabaquismo que casi se olvida que hay otras formas de combatirlo y, como en el caso de muchos cánceres, la prevención empieza con la alimentación.

Prevención del cáncer de pulmón: los alimentos que hay que elegir

Hay dos clases principales de alimentos que son especialmente importantes para prevenir el cáncer de pulmón:

Verduras crucíferas:

Las verduras crucíferas como la col, el brócoli o las coles de Bruselas son un arma de elección para combatir el desarrollo del cáncer de pulmón, especialmente en personas que nunca han fumado. Estos vegetales contienen sustancias que aceleran la eliminación de sustancias tóxicas, lo que reduce el riesgo de provocar daños celulares.

Por ejemplo, los no fumadores que consumen verduras crucíferas al menos una vez a la semana tienen un riesgo notablemente menor de padecer cáncer de pulmón, un 60% menos que los que las consumen sólo una vez al mes.

Alimentos ricos en lignanos:

Los lignanos son moléculas anticancerígenas que se encuentran en muchas frutas y verduras, en los frutos secos, en el centeno y, sobre todo, en la linaza, que es excepcionalmente rica en lignanos.

Los estudios han demostrado que las personas con altos niveles de lignanos en la sangre tienen un 50% menos de riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, siendo este efecto protector especialmente importante en los no fumadores.

Las 3 principales medidas para prevenir el cáncer de pulmón

Por lo tanto, es posible adoptar hábitos de vida que reduzcan considerablemente el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón:

  1. No fume y, si lo hace, utilice todos los medios disponibles actualmente para hacerlo. Nunca es tarde para hacerlo bien.
  2. Incluir mucha fruta y verdura en la dieta diaria, especialmente verduras crucíferas como el brócoli.
  3. Las semillas de lino son una fuente excepcional de lignanos, que pueden prevenir el cáncer de pulmón, pero también son ricas en ácidos grasos omega-3, que ayudan a reducir las enfermedades del corazón. Añadir una cucharada de linaza recién molida a los cereales de la mañana es la forma más fácil de disfrutar de estos múltiples beneficios.

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Elena Ramos

Locutor - Redactor fashion Colombia Asistente de la estructura profesional de los servicios informativos.

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