Fumadores: algunas vitaminas aumentan el riesgo de cáncer

La buena ingesta diaria de vitaminas es esencial para la buena salud y la prevención del cáncer. Sin embargo, algunas vitaminas que se toman como suplementos a largo plazo terminan teniendo el efecto contrario y favorecen la aparición de cáncer; especialmente en los fumadores.

Los suplementos que contienen altas dosis de vitamina A y betacaroteno aumentan el riesgo de cáncer de pulmón en los fumadores. Para determinar si los suplementos de vitamina B podrían tener efectos nocivos similares cuando se toman en dosis altas, los científicos pidieron a 77.118 hombres y mujeres de 50 a 76 años de edad que describieran su uso de suplementos durante los últimos 10 años. Luego siguieron a estos individuos durante unos 6 años y notaron el desarrollo de cáncer de pulmón invasivo en 808 individuos de esta cohorte.

Vitaminas B6 y B12: 10 veces más riesgo de cáncer de pulmón

El análisis de los resultados indica que la toma de altas dosis de suplementos de vitamina B6 y vitamina B12 se asocia con un aumento de alrededor del 40% del riesgo de cáncer de pulmón en los hombres (pero no en las mujeres); siendo este aumento particularmente pronunciado en los fumadores. En esta población, la toma de más de 20 miligramos de vitamina B6 cada día durante 10 años triplicó el riesgo de cáncer; en comparación con los que no tomaron estos suplementos.

El aumento del riesgo es aún peor para la vitamina B12. Los fumadores que tomaban suplementos diarios de 55 microgramos tenían un riesgo cuatro veces mayor de desarrollar cáncer de pulmón. Estos efectos negativos de las vitaminas B6 y B12 se deben en realidad a las altas dosis que se consumieron, ya que no se observa un mayor riesgo cuando estas vitaminas estaban presentes en las bajas cantidades que suelen encontrarse en los suplementos multivitamínicos.

Vitamina 3: aumento del riesgo de cáncer de pulmón y próstata

Otros estudios han demostrado que el consumo de elevadas cantidades de ciertas vitaminas (en particular la vitamina E) se asocia con un notable aumento del riesgo de ciertos cánceres (pulmón, próstata) y el riesgo de muerte prematura.

Como se suele decir, «demasiado es tan bueno como demasiado poco», y esto es particularmente cierto en el caso de las vitaminas que se toman en cantidades muy superiores a las necesidades fisiológicas.

Las vitaminas se encuentran mejor en la dieta.

Estos resultados muestran que la administración de altas dosis de suplementos no siempre es la solución para prevenir el cáncer y que es preferible obtener cantidades fisiológicas de vitaminas a través de una nutrición adecuada.

En el caso de los adultos, se recomienda una ingesta diaria de unos 1,6 miligramos de vitamina B6 y 2,4 microgramos de vitamina B12, cantidades que pueden alcanzarse fácilmente comiendo, por ejemplo, hortalizas de hoja verde (B6 y B9) y pescado y mariscos (B12).

Además, estos alimentos son mucho más que fuentes de vitaminas, ya que contienen fibra, ácidos grasos omega-3 y diversos compuestos fitoquímicos antiinflamatorios y anticancerígenos que crean un clima inhóspito para el desarrollo y la progresión del cáncer.

En resumen, en lo que respecta a la prevención del cáncer, los suplementos de ciertas vitaminas son inútiles e incluso pueden ser peligrosos, especialmente para los fumadores.

Si estás embarazada, sí, debes tomar vitamina B

Las deficiencias de vitaminas son extremadamente raras en Occidente y la gran mayoría de la población alcanza fácilmente la ingesta nutricional recomendada para las diversas vitaminas B.

No obstante, hay excepciones que justifican la suplementación, como la toma de folato durante el embarazo para evitar defectos del tubo neural o la toma de vitamina B12 por parte de los veganos que no consumen ningún producto animal (la vitamina B12 está ausente en las plantas).

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Fuente:

Brasky TM et coll. Long-term, supplemental, one-carbon metabolism-related vitamin B use in relation to lung cancer risk in the Vitamins and Lifestyle (VITAL) cohort. J. Clin. Oncol. 2017; 35: 3440-3448.