Fracturas de cadera, osteoporosis: el calcio no protege, la grasa sí.

Las fracturas de cadera ocurren frecuentemente en personas mayores con osteoporosis. Un estudio sugiere que la naturaleza de las grasas en la dieta puede ayudar a reducir el riesgo de fractura y su incidencia.

Casi el 30% de los ancianos se caen al menos una vez al año; y las caídas son la causa más común de lesiones accidentales en este grupo de edad. Las fracturas de cadera son una de las consecuencias más desafortunadas de estas caídas. Casi 25.000 hospitalizaciones al año directamente atribuibles a este tipo de fractura.

Además de causar un gran dolor, las fracturas de cadera provocan un dramático deterioro de la calidad y la esperanza de vida de los afectados. En el año que sigue a una fractura de cadera, aproximadamente el 25% de los pacientes ancianos mueren; el 20% debe abandonar sus hogares para recibir cuidados a largo plazo y el 40% se vuelve incapaz de moverse por sí mismo. Además, la atención sanitaria y social continua para las personas con fracturas de cadera es muy costosa.

El suplemento de calcio no previene las fracturas de cadera ni corrige la osteoporosis.

El riesgo de fracturas de cadera en los ancianos se debe en gran medida al deterioro de la fuerza de los huesos por osteoporosis. Como su nombre indica, la osteoporosis se caracteriza por huesos que se vuelven cada vez más porosos y frágiles; lo que aumenta el riesgo de fracturas por impactos o caídas. Desafortunadamente, este debilitamiento de la masa ósea es muy común. Se sabe desde hace tiempo que la alimentación tiene una influencia determinante en el riesgo de ser afectado por este deterioro de los huesos. Quizás el ejemplo más conocido es el calcio, un mineral esencial para mantener una densidad ósea adecuada.

Por esta razón, una adecuada ingesta de calcio, así como de vitamina D, es una de las principales recomendaciones para la prevención de esta enfermedad. Curiosamente, sin embargo, los estudios indican que las mujeres norteamericanas, que consumen cerca de 1.000 mg
de calcio, se ven diez veces más afectadas por las fracturas de cadera que las de algunos países asiáticos que consumen menos de 500 mg al día. Por lo tanto, aunque el calcio es esencial para mantener la densidad ósea, otros parámetros están ciertamente involucrados en este fenómeno.

Masa ósea: la grasa buena fortalece, la grasa mala debilita

Un estudio sugiere que la naturaleza de la grasa dietética puede desempeñar un papel importante en la incidencia de las fracturas de cadera causadas por la osteoporosis. Utilizando los datos adquiridos por la Iniciativa de Salud de la Mujer, un gran estudio estadounidense de 137.486 mujeres, los investigadores encontraron diferencias significativas en la incidencia de fracturas de cadera según el tipo de grasa que comían los participantes.

Por ejemplo, las mujeres que comen una gran cantidad de grasa saturada, una grasa que se encuentra principalmente en las carnes rojas y los productos lácteos enteros, tienen un 30% más de riesgo de fractura de cadera en comparación con las que comen muy poco. Por el contrario, el consumo regular de grasas monoinsaturadas (aceite de oliva) o poliinsaturadas (aceites vegetales) se asocia con una disminución del riesgo de aproximadamente un 10%. Estas observaciones son consistentes con los resultados anteriores que muestran que una alta ingesta de grasas saturadas se asoció con una reducción de la densidad mineral ósea en la cadera.

Además de los efectos adversos bien documentados de las grasas saturadas en el riesgo de enfermedades cardíacas, estos hallazgos subrayan la medida en que las grasas saturadas tienen un impacto negativo en la salud general.

La sustitución de estas grasas por grasas de origen vegetal, en particular el aceite de oliva y los aceites ricos en poliinsaturados omega-3 (linaza, por ejemplo), es una forma muy sencilla de mejorar la calidad de las grasas que llegan al organismo y contribuir así a la prevención de varias enfermedades, incluidas las que afectan a nuestra masa ósea.

 

Fuentes:

Willett, WC. Eat, drink and be healthy : The Harvard medical school guide to healthy eating. New-York

Orchard TS et al. Fatty acid consumption and risk of fracture in the Women’s Health Initiative. Am J Clin Nutr. 92 : 1452-1460.Corwin RL et al. Dietary saturated fat intake is inversely associated with bone density in humans : analysis of NHANES III. J Nutr. 136 : 159-165.