Propiedades anticancerígenas de los fitoestrógenos

fitoestrógenos
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Ampliamente estudiados, los fitoestrógenos son compuestos producidos por el metabolismo secundario de las plantas. Están presentes en muchos alimentos, por eso queremos explicarte cómo estas hormonas vegetales pueden beneficiar el organismo para que puedas sacar el máximo provecho.

Tipos de fitoestrógenos

Los fitoestrógenos tienen un efecto estrogénico débil que interactúa con la fisiología humana. Usualmente son recomendados como parte de la dieta durante la menopausia, además han sido asociados para controlar ciertos tipos de cáncer que dependen de las hormonas, como el de colon, endometrio, mama y próstata.

A diferencia de los estrógenos presentes en mujeres y hombres, estas sustancias no son de naturaleza esteroidea (derivadas del colesterol). Pueden ser clasificados como naturales o sintéticos, existen al menos unos 4000 que se han identificado y están agrupados en 3 grupos principales:

  • Cumestanos. Son los de menor interés y están presentes en alimentos como lentejas, frijoles y alfalfa.
  • Lignanos. Tienen un efecto antioxidante, por lo cual combaten la oxidación de las células. Son los segundos en importancia y sus propiedades fenólicas están más concentradas en las semillas de lino y de sésamo.
  • Isoflavonas. Es el grupo de mayor relevancia por ser las más potentes y abundantes. Destacan por reducir los síntomas de la menopausia, disminuir el colesterol, controlar el envejecimiento celular y por sus efectos anticancerígenos y antineoplásicos. Puedes conseguirlas en mayor abundancia en la soja, la cual también contiene daidzeína y genisteína.

 Función farmacológica de las isoflavonas

Varias investigaciones han demostrado que estos fitoestrógenos son moléculas que exhiben una acción antiangiogénica (que contribuye a la formación de vasos nuevos), antioxidante y antiproliferativa. Además, tienen la capacidad de inhibir algunas enzimas que tienen una participación importante en la formación de tumores (tumorogénesis).

Por otra parte, diversos estudios han confirmado que la genisteína y la daidzeína controlan los aniones superóxido, radicales libres y el peróxido de hidrógeno. Esto significa que previenen la oxidación del colesterol LDL, protegiendo al organismo de los depósitos de sustancias grasas en las arterias (arteriosclerosis).

En cuanto al cáncer de mama y endometrio, las isoflavonas pueden reducir la capacidad de respuesta de los estrógenos. Esto limita la estimulación prolongada del crecimiento celular en tejidos comprometidos. Aun así, no están recomendadas para mujeres con antecedentes de cáncer de mama.

Con respecto al cáncer de próstata, las propiedades terapéuticas de la soja van más allá de limitar los efectos de los receptores andrógenos. También tienen la facultad de inhibir las enzimas relacionadas con el crecimiento y la diferenciación de células tumorales. Esto se combina con su capacidad de impedir la angiogénesis.

Fuente :

Sécurité et bénéfices des phytoestrogènes apportés par l’alimentation- Recommandations : l’Agence française de sécurité sanitaire des aliments, 2005. Report No. : Saisine n°2002-SA-231