¿ fibrilación auricular : qué es ?

La fibrilación auricular consiste en palpitaciones aceleradas y repentinas en el pecho. Esta “aceleración del corazón” puede venir acompañada de otros síntomas como falta de aire, fatiga, disminución de la capacidad para realizar alguna actividad física, debilidad, aturdimiento, mareos, confusión y hasta dolor en el pecho.

La arritmia se debe a que las dos cámaras superiores del corazón, las aurículas, laten a un ritmo distinto que las dos inferiores, los ventrículos. Por esta razón, la transmisión de los impulsos eléctricos a los ventrículos no es sincronizada y el latido pierde su ritmo normal.

Si sufres fibrilación auricular esta puede ser intermitente, y si no desaparece necesitas tratamiento médico. Y aunque por sí sola no pone en riesgo tu vida, la también conocida taquicardia es un padecimiento que no se puede dejar pasar.

La fibrilación auricular afecta entre el 1% y 2% de la población mundial. Las personas que la sufren llegan a registrar de 160 a 180 latidos por minuto (lpm) y hasta 300 en algunos casos más extremos. Para quienes no lo sufren, la frecuencia cardíaca oscila entre 60 y 100 lpm.

Para realizar el diagnóstico, tu médico recurrirá a dos pruebas: el electrocardiograma como estudio básico y un Holter de 24 horas si requiere de un examen más especializado. Para ello te colocará un aparato por un día para monitorear tu ritmo cardíaco.

Si eres diagnosticado, tu médico te podría recetar betabloqueantes, para disminuir la frecuencia cardíaca, o medicamentos anticoagulantes. Esto evita las complicaciones más severas como la insuficiencia cardíaca y la trombosis.

En otros casos, el tratamiento para la fibrilación auricular puede consistir en intervenciones quirúrgicas para intentar alterar el sistema eléctrico del corazón. La colocación de un marcapasos puede ayudar a sincronizar los latidos del principal músculo del cuerpo.

Entre los principales factores de riesgo están la edad, las enfermedades cardíacas preexistentes y la presión arterial alta. Al igual que las enfermedades crónicas como la diabetes y los trastornos de la tiroides.

La apnea del sueño y el síndrome metabólico también pueden desencadenar la fibrilación auricular. Otras causas incluyen la enfermedad renal crónica, la enfermedad pulmonar, consumir alcohol en exceso, la obesidad y los antecedentes familiares.

Pero no te preocupes, si eres diagnosticado con esta enfermedad, y sigues las recomendaciones de tu cardiólogo, podrás llevar una vida sin mayores sobresaltos y realizar tus actividades cotidianas.

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