Falta de sueño en los niños: obesidad, mala dieta y más pantallas

La falta de sueño en los niños se asocia con una mala nutrición, obesidad y un mayor tiempo de pantalla.

Un estudio realizado con más de 177.000 estudiantes demostró que la falta de sueño está asociada con estilos de vida poco saludables en niños y adolescentes. Los resultados se publicaron en el Journal of Clinical Sleep Medicine.

La falta de sueño en los niños se asocia con una dieta pobre, obesidad y mayor tiempo de pantalla. Según los resultados de este estudio, en el que alrededor del 40% de los escolares que participaron durmieron menos de lo recomendado, la falta de sueño se asocia con hábitos alimenticios poco saludables como saltarse el desayuno, comer en restaurantes de comida rápida o comer dulces con regularidad. La falta de sueño también está relacionada con el aumento del tiempo que se pasa viendo la televisión y con el sobrepeso o la obesidad.

La Academia Americana de Medicina del Sueño recomienda:
  • Los niños de 6 a 12 años deben dormir regularmente de 9 a 12 horas para estar más saludables.
  • Los adolescentes de 13 a 18 años deben dormir de 8 a 10 horas.

Falta de sueño: disminución del potencial físico

Otra encuesta interesante fue realizada sobre la salud escolar en Grecia con 177.091 niños (51% varones) de 8 a 17 años de edad. Los hábitos alimentarios, los patrones de sueño habituales de la semana y los fines de semana, la actividad física y las actividades sedentarias se evaluaron mediante cuestionarios electrónicos rellenados en la escuela.

Los niños que declararon dormir menos de nueve horas por día y los adolescentes que dormían menos de ocho horas por día se clasificaron como personas que no dormían bien.

Los profesores de educación física obtuvieron mediciones antropométricas y de aptitud física, y una mayor proporción de niños que de niñas (42,3% frente a 37,3%) y de niños que de adolescentes (42,1% frente a 32,8%) informaron de que no habían dormido lo suficiente.

El hallazgo más sorprendente de este estudio es que el potencial aeróbico está asociado con los patrones de sueño.

En otras palabras, mejores patrones de sueño se asociaron con mayores niveles de aptitud aeróbica. Podemos asumir que un sueño suficiente conduce a niveles de energía más altos durante el día. Por lo tanto, los niños que duermen bien pueden ser más activos físicamente durante el día y por lo tanto tienen una mayor capacidad aeróbica.

Los autores observaron que los resultados contribuyen al desarrollo de intervenciones para ayudar a los estudiantes a mejorar la duración del sueño. La duración inadecuada del sueño en los niños es un problema de salud desatendido. Los padres, los maestros y los profesionales de la salud deben promover estrategias que hagan hincapié en las pautas de sueño saludables; para los niños en edad escolar, deben verse reflejadas en términos de calidad y duración.

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Fuente:

Journal of Clinical Sleep Medicine (DOI :10.5664/jcsm.7374).

(DOI :10.5664/jcsm.7374)