Exposición prolongada a las pantallas interrumpe el sueño

Estamos continuamente expuestos a la luz artificial; ya sea de las pantallas de televisión, teléfonos inteligentes, tabletas, durante el día o quedándonos despiertos tarde en la noche. Nuestro estilo de vida, que nos lleva a una exposición prolongada a las pantallas todo el día, perturba nuestros ritmos circadianos; esto tiene consecuencias perjudiciales para nuestra salud, especialmente para el sueño y la calidad del mismo.

Con la exposición prolongada a las pantallas, el cerebro constantemente piensa que es de día

La sincronización automática del reloj interno de nuestros ojos contiene una membrana sensorial llamada retina; cuya capa más interna contiene una diminuta subpoblación de células sensibles a la luz que funcionan como píxeles en una cámara digital. Cuando estas células están expuestas a una luz continua, una proteína llamada melanopsina se regenera continuamente dentro de ellas, señalando los niveles de luz ambiental directamente al cerebro para regular la conciencia, el sueño y la alerta.

Incluso cuando las pantallas se cierran, el cerebro se sigue estimulando

La melanopsina juega un papel esencial en la sincronización de nuestro reloj interno, y en la luz brillante inhibe la secreción de la hormona melatonina, responsable de regular el sueño. En comparación con otras células fotorreceptoras del ojo, las células de la melanopsina reaccionan mientras dure la luz, incluso unos segundos más. Una reacción continua a la luz prolongada distorsionará nuestro reloj interno. Los investigadores de Salk han utilizado herramientas moleculares para activar la producción de melanopsina en las células de la retina de los ratones.

Descubrieron que algunas de estas células eran capaces de mantener su capacidad de respuesta cuando se exponían a una larga y repetida dispersión de luz, incluso después de que la exposición terminara. En otras palabras, incluso después de que las pantallas se cierran, nuestros cuerpos reaccionan como si todavía estuviéramos allí.

Al comprender mejor las interacciones de la melanopsina en el cuerpo y cómo reaccionan los ojos a la luz, los investigadores esperan encontrar nuevas soluciones para contrarrestar los ritmos circadianos asimétricos causados, por ejemplo, por la iluminación artificial.

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Fuente:

Ludovic S. Mure Megumi HatoriSustained Melanopsin Photoresponse Is Supported by Specific Roles of β-Arrestin 1 and 2 in Deactivation and Regeneration of Photopigment.  DOI:https://doi.org/10.1016/j.celrep.2018.11.008