Estas son todas las variantes del covid y así es su peligrosidad

En los últimos días se ha hablado mucho de las variantes del covid. Probablemente la más infame es la inglesa. Pero el último dolor de cabeza del Primer Ministro de Londres, Boris Johnson, no es la única mutación que ha sido noticia.

Todas las variantes de coronavirus descubiertas hasta ahora

En Sudáfrica, Brasil, Estados Unidos, Japón e Italia, entre otros países, los científicos también han secuenciado variaciones del genoma capaces de alarmar a los gobiernos, pero a la vista general parecen haberse perdido las razones de tan angustioso discurso público.

Aunque las nuevas cepas son, con razón, motivo de preocupación, y aunque es perfectamente natural que un virus cambie su estructura genérica, casi todos los estudios disponibles por el momento llegan a conclusiones no definitivas.

La mayoría de los científicos sospechan que la cepa inglesa ha provocado un aumento de las infecciones en el Reino Unido. ¿La variante sudafricana hace que la vacuna sea ineficaz? ¿El aumento de positivos en California está relacionado con un tipo extendido en Estados Unidos? ¿De qué manera las siete variedades identificadas en Lombardía representan un peligro para el sistema sanitario italiano? En todos estos casos, la respuesta es siempre la misma: no lo sabemos con seguridad.

Los expertos intentan averiguar si existen mutaciones que puedan hacer que el coronavirus sea más contagioso y resistente a las vacunas. Las implicaciones de estas eventualidades son claras, y aunque parece haber una carrera entre la capacidad de los hospitales para inmunizar a los ciudadanos y la capacidad del virus para infectarlos, la posibilidad de que una variante haga ineficaz nuestra arma número uno contra la pandemia es por el momento sólo teórica.

De hecho, la mayoría de los virólogos coinciden en que son razonablemente optimistas sobre la eficacia de las herramientas de prevención de las que ya disponen los gobiernos.

La variante sudafricana

Entre las mutaciones de Covid que más preocupan está la llamada variante «sudafricana». Aislada en estudios realizados con hisopos, se ha asociado a una mayor contagiosidad y a una mayor carga viral, que sin embargo no corresponde a un empeoramiento de los síntomas.

La cepa africana se distingue por un importante número de cambios en el genoma, en la parte que hace posible que el virus se adhiera a las células humanas. En particular, se ha planteado la posibilidad de que estos cambios hayan hecho que el virus sea indiferente a los beneficios de la profilaxis.

Dos investigaciones, que aparecieron en Internet el martes y que aún no han sido sometidas al proceso de verificación, sugieren que algunas propiedades de la variante descubierta en Sudáfrica podrían determinar la aparición de síntomas leves incluso en personas que han recibido una dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech o de Moderna, las únicas patentes autorizadas por el momento por la Ema.

En este sentido, se produjeron declaraciones de la ministra de Sanidad británica. Matt Hancock dijo que la variante sudafricana podría resistir hasta el 50% del escudo de la vacuna. Teniendo en cuenta el peor de los escenarios, el especialista en enfermedades infecciosas Massimo Andreoni se sintió sin embargo capaz de tranquilizar a la población: «Sin embargo, se trata de excepciones y no de una regla que implique cambiar constantemente una vacuna», dijo.

La variante inglesa

Habría pruebas de que la variante identificada por primera vez en Londres y el sureste del Reino Unido podría estar asociada a una mayor mortalidad. Así lo afirmó el viernes el primer ministro británico, Boris Johnson. Los técnicos se hicieron eco de las palabras del primer ministro: «Las pruebas de que disponemos aún no son sólidas», subrayó uno de los asesores científicos de la administración, diluyendo las declaraciones del inquilino de Downing Street.

Los temores se derivan del trabajo de algunos matemáticos, que han demostrado que la variante inglesa puede provocar un aumento del 30% de las muertes. Por tanto, habría 13 muertes por cada 1.000 infectados, cuando inicialmente la estimación de muertes era de diez.

Otros estudios sugieren que la mutación secuenciada en el extranjero podría resistir las medidas más radicales puestas en marcha para luchar contra la pandemia, como el bloqueo. Y hay quienes hablan de un aumento de la circulación entre los más jóvenes, un hecho que, si se demuestra, podría poner en peligro la apertura de las escuelas. Los médicos y los científicos también recomiendan el uso de mascarillas Ffp2, especialmente cuando están en el interior.

La variante inglesa está oficialmente extendida en 33 países de todo el mundo y entre ellos se encuentra también España.

En comparación con la vacuna, un estudio realizado por Pfizer parece apoyar la eficacia de los anticuerpos. El optimismo de la investigación es compartido por Fabrizio Pregliasco: «No debería escapar a la protección de la vacunación», dijo el investigador de la Universidad de Milán en los micrófonos de ANSA. Una visión compartida por el virólogo Massimo Galli.

La variante brasileña, estadounidense, japonesa, francesa e italiana

Las cepas localizadas, o identificadas por primera vez por los investigadores del país en cuestión, han aparecido en Brasil, Estados Unidos y Japón. En los últimos días se ha planteado una variante francesa.

A finales del año pasado se aisló una variante italiana, pero no invalida la acción de los anticuerpos. A principios de 2020 ya circulaban siete variantes en Lombardía, mientras que, en el caso de Estados Unidos, el descubrimiento de una cadena localizada, reportada, entre otros, por la CNN, resultó ser una información infundada, basada en una hipótesis explicitada en las reuniones de asesores cercanos al gobierno.

En cambio, el aumento de positivos en California es real. En este caso, el grupo de infecciones está en contratendencia con respecto al resto de los Estados Unidos, pero la correlación entre la tendencia al alza y la cadena es, por el momento, especulativa. En Brasil, las variantes sospechosas de un aumento del contagio podrían ser dos. Un hecho indiscutible, sin embargo, es el aumento del número de pacientes en los hospitales del norte del estado amazónico. Los centros sanitarios no han podido hacer frente a semejante oleada, y muchas de las personas que han acudido a los hospitales en busca de ayuda han muerto por falta de oxígeno.

La reciente noticiabilidad de las variantes (que, según expertos, superan las 12.000) parece ser el resultado de una comunidad científica (y periodística) que trata de mantenerse al día con una situación en constante evolución, cuyos cambios podrían medirse en términos de vidas humanas perdidas.

Es normal que la atención sobre Covid siga siendo alta un año después, pero según los datos recogidos hasta ahora, la identificación de nuevas variantes no siempre está relacionada con una mayor propagación de la enfermedad. Los virus mutan constantemente, a veces sin efectos notables, a veces incluso debilitándose.

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