Espasmofilia: ¿Qué es y cómo tratarla?

Si sufres de nerviosismo, ansiedad y ataques de pánico podrías estar experimentando espasmofilia. Sigue leyendo y entérate de cuáles son sus síntomas y formas de curarlo naturalmente.

¿De qué se trata la espasmofilia?

Este trastorno consiste en la aparición de espasmos o movimientos incontrolables que ocurren cuando existen altos niveles de ansiedad.

Si eres mujer es más probable que desarrolles la condición. Igual, si eres joven. No obstante, su variedad de síntomas pueden aparecer en cualquier momento.

¿Cuáles son sus síntomas?

Sus características suelen ser escalofríos, sudoración, hormigueo en las manos, en un lado de la cara o en las piernas. También calambres y falta de aire.

Pueden aparecer mareos, fatiga en las mañanas, mal dormir, vértigo, ganas de vomitar, sensación de opresión en el pecho y problemas para escuchar o ver. Otros síntomas bastante molestos son producto de la ansiedad.

El asunto de la espasmofilia es que todos estos síntomas pueden aparecer juntos y manifestarse en un corto tiempo de apenas 10 minutos a una hora. ¿Desesperante, no? Más bien aterrador.

Se parece, pero no es

Algunos médicos pueden confundir la espasmofilia con falta de calcio o ataque de tétanos. Sin embargo, la espasmofilia responde a un ataque de pánico. Como se manifiesta de forma bastante aguda, sorpresiva y sin avisar, quienes sufren de espasmofilia sienten que se van a morir irremediablemente.

¿Cómo evitar un ataque?

Los remedios naturales pueden ayudarte a aliviar los ataques de espasmofilia que no puedes controlar.  Durante una convulsión mezcla 120 gotas de aceite esencial de lavanda, 20 gotas de aceite esencial de palo de rosa más 60 gotas de aceite de bergamota. Agrega esta combinación a un difusor de aromaterapia y verás el efecto calmante.

Otra opción es preparar un té herbal con 50g de tila, 50 g de bálsamo de limón y 50 g de pasiflora. Dar a tomar al paciente 5 g y mezclar el resto con agua hirviendo. Cuando parezca que regresan los síntomas, ingerir una taza tres veces al día, fuera de las comidas.

Recuerda que estos remedios son coadyuvantes del tratamiento principal que sería la terapia psiquiátrica y farmacológica. Los efectos de las hierbas serán multiplicados si recibes la terapia multidisciplinaria adecuada.