Las frutas y verduras, si son de temporada, son más seguras, más sabrosas, pero sobre todo mantienen intactas sus propiedades curativas. Entre las verduras más saludables de esta época se encuentra el brócoli, perteneciente a la familia de las crucíferas, rico en principios activos antioxidantes y antitumorales. El brócoli es rico en las vitaminas más saludables, C, A y K, pero también en potasio y calcio, así como en ácido fólico.

Según muchos estudios, confirmados por la dietista Kristen Carli, el brócoli tiene una gran capacidad antitumoral: «El consumo elevado de brócoli se asocia con una disminución de los riesgos de cáncer, incluyendo el colorrectal, de pulmón, de mama y de próstata». Todo ello gracias a los isotiocianatos, compuestos de azufre que se liberan al masticar las hojas, cuyas propiedades son especialmente útiles en la prevención del cáncer de pulmón y de colon.

El brócoli también tiene una buena acción desintoxicante para nuestro cuerpo y debe ser consumido a menudo, mejor si es crudo o cocido al vapor: cocinándolo demasiado se perderían la mayoría de sus características beneficiosas.

Entonces, ¿podemos comer brócoli todos los días?

Absolutamente sí, incluso si hay algunas contraindicaciones particulares. Las personas de edad avanzada que utilizan medicamentos anticoagulantes, por ejemplo, no deben exagerar: la vitamina K que contiene el brócoli es un poderoso factor de coagulación de la sangre. El consumo excesivo de brócoli también está contraindicado para las personas con problemas de tiroides, ya que podría ralentizar la absorción de yodo: el consejo en este caso es cortar la verdura en tiras finas, disminuyendo así este efecto secundario.

En general, las personas que tienen problemas de hipotiroidismo deben evitar las verduras crucíferas, pero su consumo no desencadena el problema: los que sufren este trastorno pueden comer brócoli con toda seguridad, pero sin exagerar.

Convierte el brócoli en jugo

Un jugo de brócoli bebido como aperitivo antes del almuerzo se convierte en la panacea para amortiguar la acidez estomacal y aliviar los síntomas del Helicobacterter pylori que, si se descuidan, pueden promover la inflamación crónica del estómago y la úlcera. Ponga 4-5 flores del brócoli, un pequeño trozo de apio y una manzana verde en la centrifugadora o en el extractor de zumo. Vierta el jugo obtenido en un vaso y disfrútelo antes de las comidas, con un toque de cúrcuma.

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