¿Cómo sé si me contagié de una enfermedad de transmisión sexual?

enfermedad de transmisión sexual

Esta es una de las principales dudas que aqueja tanto a jóvenes y adultos que comienzan a sospechar que podrían haberse contagiado de alguna enfermedad de transmisión sexual. Bien sea porque su pareja les comentó que son portadores de una ETS, o bien porque han comenzado a notar señales de alarma poco usuales tras el acto sexual.

Aunque estas alteraciones contraídas por mantener una vida sexual sin protección no muestran síntomas constantes en sus primeros meses, hay algunas formas de detectarlas a tiempo por cuenta propia. Sin embargo, también es fundamental acudir a revisión profesional. En esta nota te comentamos más sobre este tema.

Consejos para detectar una ETS

Lo primordial es identificar los síntomas más usuales de las enfermedades de transmisión sexual. Si bien cada una de ellas tiene sus propias señales de alarma, comparten algunas que son muy frecuentes en este tipo de afecciones. Luego, es prudente tomar en cuenta otros aspectos. Fíjate en lo siguiente:

➢ Conoce los síntomas de las ETS

Es el primer punto para considerar para comenzar a diagnosticar una enfermedad de transmisión sexual. Entre los signos más característicos, destacan los siguientes:

  • Protuberancias (o llagas) en la zona genital.
  • Secreción atípica en la vagina o el pene.
  • Picor, irritación, inflamación y/o dolor en la vagina, la vulva o el ano.
  • Ardor al orinar y micción frecuente.
  • Malestar general, constante y potente. Es decir, fiebre, dolor muscular-articular, cansancio y debilidad sin razón alguna, y glándulas inflamadas.

Como te lo comentamos, cada ETS tiene su propio cuadro de síntomas. Pero estos son signos que llegan a presentarse en todas las enfermedades por contagio sexual.

Así que, si has notado que padeces la mayoría, es momento de acudir de inmediato a una revisión médica.

➢ Ve a exploración médica

Las mujeres, al ginecólogo, y los hombres, al urólogo. Es importante mantener una constante revisión médica para descartar cualquier enfermedad de transmisión sexual. Lo usual es una cada seis meses y en algunos casos una vez al mes. Pero tras la sospecha de un posible contagio, debes acudir a una inmediata exploración.

➢ Hazte una prueba

Quizás te asuste la idea, pero es la mejor forma de un diagnóstico exacto. Si ya comenzaste a padecer los síntomas, debes realizarte una prueba médica para salir de dudas. O, de hecho, si aun estas señales de alarma no comienzan a hacerse presentes, pero aun así tienes la sospecha de un posible contagio, entonces hazte la prueba.

Ten en cuenta que mientras más rápido se diagnostique una ETS, más probabilidades habrán de controlarla a tiempo.

Dar relevancia a un temprano diagnóstico de una enfermedad por contagio sexual, incrementa las posibilidades de un tratamiento más efectivo.