Endometriosis: aceites esenciales que acaban con el dolor

La endometriosis es una enfermedad ginecológica frecuente, que se da en el 10% de las mujeres. Esta proporción se eleva a casi el 40% en aquellas que sufren dolor pélvico crónico en el momento de la menstruación. Pierre Franchomme, el «padre» de la utilización científica de los aceites esenciales, ofrece su protocolo probado para acabar con el dolor y la endometriosis.

La endometriosis es una enfermedad ginecológica bastante frecuente, que afecta a una de cada diez mujeres. Se caracteriza por dolores pélvicos recurrentes, a veces muy agudos, sobre todo en el momento de la menstruación. Fuera del periodo, las pacientes también pueden sufrir durante las relaciones sexuales (dispareunia) o en el momento de orinar.

Endometriosis: del dolor crónico a la infertilidad

Durante la menstruación, el revestimiento del útero se desintegra, se desprende y se elimina por vía vaginal… ¡excepto que algunas de las células de este endometrio son impulsadas hacia las trompas y la cavidad abdominal a nivel de los ovarios, el peritoneo y la vejiga, e incluso hacia la caja torácica en los pulmones, migrando a través del sistema sanguíneo o linfático!

Este fenómeno, en la mayoría de las mujeres, no provoca ningún síntoma, porque las células endometriales que han migrado son inmediatamente fagocitadas y eliminadas por los macrófagos del sistema inmunitario. Sin embargo, en un 10-20% de las mujeres, principalmente en la treintena, la menstruación provoca un dolor sordo de intensidad variable, de leve a intenso, incluso insoportable en algunos casos, localizado en el abdomen: típicamente dolor pélvico, pero también dolor epigástrico. Estas dismenorreas, conocidas como endometriosis, pueden acabar provocando la esterilidad.

Tratamientos convencionales insuficientes

Las causas de esta enfermedad serían tanto genéticas como epigenéticas. El diagnóstico se realiza hoy en día por medio de una ecografía, a veces por medio de una resonancia magnética o una laparoscopia. El tratamiento hormonal destinado a suspender la menstruación no resuelve el problema de fondo, ni tampoco la cirugía, que no está exenta de recaídas. La aromaterapia es una gran ayuda, tanto para reducir el dolor como para su progresiva desaparición, aunque no podamos entender todos los mecanismos implicados.

Endometriosis: aceite esencial de estragón y nuez moscada africana al rescate

La utilización, al principio empírica, del aceite esencial de estragón (Artemisia dracunculus) permitió confirmar no sólo sus notables propiedades analgésicas por aplicación cutánea, sino también la mejora, regla tras regla, de esta enfermedad.

La investigación científica está levantando parte del velo sobre sus propiedades analgésicas.

Los éteres metílicos de fenol (éter metílico de chavicol y éter metílico de eugenol) actúan, por un lado, sobre los receptores del dolor situados en el extremo de los nervios sensoriales del abdomen y, por otro lado, sobre los receptores situados a lo largo de las fibras de la médula espinal.

Otro objetivo es el sistema inmunitario y, más concretamente, los macrófagos. Su estimulación por el aceite esencial de nuez moscada africana (Monodora myristica) ayuda a eliminar más rápidamente las células viajeras del endometrio que causan los síntomas.

Protocolo de utilización de los aceites esenciales (AE):

  • Aplicar sobre el vientre de 6 a 10 gotas de AE de estragón BIO(1) mezclado con 6 a 10 gotas de aceite vegetal de calófilo, 2 o 3 veces al día al principio y durante la crisis dolorosa.
  • Poner 2 gotas de AE de nuez moscada africana en una tableta neutra y dejar que se derrita en la boca, repetir 2 o 3 veces al día antes de las comidas, en una cura de 5 días a la semana durante 3 meses.

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