El vino tinto tiene beneficios, pero no abuse

El vino tinto es bueno para el intestino, aumentando la variedad de bacterias que lo habitan y ayudando a reducir los niveles de obesidad y colesterol malo. Esta es la conclusión de un estudio realizado por científicos británicos; que muestra que la microbioma de las personas que consumen vino tinto, es mejor que el de los no bebedores, mientras que no se observa ningún efecto en aquellos que prefieren el vino blanco, la cerveza, la sidra u otros licores. La buena noticia, son sus beneficios para el organismo, la mala, es que solo se puede consumir dos copas al mes.

Los científicos afirman: «Aunque hemos observado una asociación entre el consumo de vino tinto y la diversidad del microbioma intestinal, beber vino tinto raramente, cada 2 semanas, parece ser suficiente para observar un efecto”.

Además, «Si tienes que elegir una bebida alcohólica, el vino tinto es el adecuado – sugiere los investigadores – porque parece tener un efecto beneficioso para ti y para tus microbios intestinales, que a su vez ayudan a controlar el peso y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, el consejo es, consumir alcohol con moderación».

El estudio, realizado por el Departamento de Investigación y Epidemiología Genética del King’s College de Londres, se describe como «uno de los más grandes que se han realizado sobre los efectos del vino tinto». Estos han sido analizados «en los intestinos de casi 3.000 personas en 3 países diferentes», dice el autor principal del artículo, Tim Spector, dejando claro que «los altos niveles de polifenoles presentes en la piel de la uva» -que entran en el proceso de vinificación del tinto, pero no en el del blanco- «podrían ser responsables de muchos de los polémicos beneficios de la bebida, si se toman con moderación».

Los investigadores compararon el impacto del vino tinto, el vino blanco, la cerveza, la sidra y los licores en el microbioma de 916 personas en el Reino Unido y encontraron que sólo las bacterias de los bebedores de vino tinto mostraron más variedad que las de los no bebedores. La observación se confirmó en tres jurisdicciones diferentes en el Reino Unido, los Estados Unidos y los Países Bajos, teniendo en cuenta también posibles factores confusos como la edad, el peso, la dieta y la situación socioeconómica. Las conclusiones no han cambiado: el vino tinto es amigo del microbioma, por lo tanto, del bienestar general del organismo, siempre que no sea exagerado.