El consumo de pantallas (televisión, teléfono, tabletas) durante más de dos horas al día aumenta considerablemente la presión arterial y el riesgo de hipertensión en los niños.

Los datos que vinculan el consumo de televisión, la inactividad física y la obesidad no son recientes. Las investigaciones realizadas por las Universidades de Zaragoza y Sao Paulo subrayan ahora el efecto del consumo excesivo de pantallas en los niños sobre el riesgo de hipertensión. Este estudio se basa en la cohorte IDEFICS (Identificación y Prevención de los Efectos de la Dieta y el Estilo de Vida en la Salud de Niños y Bebés), en la que participan 8 países europeos, con cerca de 5.200 niños de entre 2 y 10 años.

2 horas de pantallas, 30% de riesgo de hipertensión

Según el análisis realizado durante 2 años, la incidencia acumulada de la hipertensión arterial es muy alta en esta población: 110 por cada 1000 personas. Los autores calcularon que estar delante de una pantalla (televisión, ordenador, consola) durante más de 2 horas seguidas aumenta el riesgo relativo de desarrollar hipertensión en casi un 30%. Estas cifras son preocupantes porque confirman no sólo que el sedentarismo es común hoy en día en los niños, sino también que el consumo de pantallas les predispone a complicaciones más adelante en la vida, incluida la hipertensión.

El peligro de las pantallas

Para contrarrestar este fenómeno, los autores recomiendan una hora de actividad física diaria para los niños y limitar las pantallas a menos de 2 horas por día. Y para apoyar estas recomendaciones, toman como punto de atención la observación de un aumento del 50% del riesgo de hipertensión en los niños que no alcanzan este objetivo diario.

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