El monitoreo durante el esfuerzo

Media hora de ejercicio físico al día tiene un efecto beneficioso sobre la salud y reduce el riesgo de aparición de muchas enfermedades. Si la práctica de deportes es buena, ¡la práctica de deportes inteligente es aún mejor! Encontrará a continuación los aspectos que cabe monitorear durante el esfuerzo.

Ya sea deportista o tenga la intención de empezar un deporte en serio, algunos datos le permiten ver si su cuerpo está funcionando bien y pueden ayudarle a controlar sus límites. Se encuentran entre las constantes supervisadas por su médico durante una prueba de esfuerzo.

VO2max: mejorar el volumen de aire absorbido

Para empezar, el VO2max es el volumen máximo de oxígeno inspirado y utilizado por los músculos por unidad de tiempo y por kilos. Cuanto mejor es la condición física, más importante es este volumen. De promedio, el VO2max es de 45 a 50 ml por minuto y por kg para los hombres y de 35 a 40 para una mujer. Sin embargo, una persona que practica un deporte de forma muy regular puede ir fácilmente hasta 65 ml o más. Existen muchas páginas web que ofrecen calcular su VO2max con una prueba de esfuerzo de 12 minutos.

El pulso en reposo y la frecuencia cardíaca máxima

Otra constante que cabe monitorear es el ritmo del pulso en reposo e inmediatamente después del ejercicio. Se considera que el promedio de la frecuencia cardíaca en reposo de un adulto es de entre 60 y 80 latidos por minuto. Si se encuentra debajo de 40, no es normal (¡a menos que sea un atleta de alto nivel!), y lo mismo se aplica por encima de 120. El cálculo para conocer el pulso de esfuerzo en la resistencia teórica es el siguiente: reste su edad con el número 220, y su pulso en reposo al resultado. Calcule dos tercios de esta cifra, y añada su pulso en reposo: el resultado corresponde al pulso de esfuerzo en resistencia que debería tener.

Por ejemplo, para alguien de 30 años con un pulso en reposo de 70 latidos por minuto:

220-30 = 190, 190-70 = 120, 120 * 2/3 = 80, 80 + 70 = 150.

En cuanto a la frecuencia cardíaca máxima (también teórica), alcanzada después de un esfuerzo intenso, vuelva a realizar el primer cálculo, es decir, 220-edad.

Recuperación y retorno a la calma

Por último, en cuanto a la recuperación después del ejercicio, puede variar ampliamente dependiendo de la intensidad del esfuerzo y de su forma física: en una persona entrenada, la frecuencia cardíaca puede variar de 180 a 120 en un minuto después del ejercicio, mientras otros necesitarán más de una hora para recuperarse por completo. Se considera que un promedio de 60 latidos de diferencia entre el pulso de esfuerzo y el pulso de recuperación (tomado 3 minutos después del ejercicio) es un buen número. Pero en este asunto, todo tiene que ver con el entrenamiento.

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