El dolor de espalda es endémico en estos días; muchos reportan este tipo de dolores. No siempre es fácil relacionar el dolor de espalda con una causa específica. A menudo entran en juego varios factores. Poder identificarlos le permitirá entonces dirigirse a la persona adecuada para remediarlo: osteópata, quiropráctico, médico, acupuntor, etc… o para modificar ciertos comportamientos y malos hábitos. Aquí hay una lista de los principales factores que lo afectan directamente

Edad

A medida que envejece, su columna vertebral puede sufrir cambios degenerativos. En algunos casos, estos cambios se ven afectados por la forma en que se utiliza la espalda y la fuerza de los músculos que sostienen la columna vertebral.Las personas de 30 a 60 años son más propensas a sufrir problemas de discos intervertebrales, y las personas mayores de 60 años son más propensas a sufrir dolor de osteoartritis.

Peso

El exceso de peso añade estrés a las articulaciones, especialmente a la parte baja de la espalda, y los factores inflamatorios asociados con el exceso de peso también pueden contribuir al dolor. Tu columna vertebral está diseñada para distribuir las cargas de tu peso corporal. El peso excesivo puede provocar cambios estructurales y daños. Su espalda baja, o columna lumbar, es más vulnerable a los efectos de la obesidad.

Un estilo de vida sedentario

La falta de actividad física afecta más que el riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral. Promueve la rigidez y debilita los músculos que soportan la espalda. Los estiramientos regulares y el entrenamiento de fuerza pueden reducir o incluso prevenir el dolor de espalda baja.

Sentado y de pie

La postura al sentarse puede cambiar la curvatura normal de las vértebras lumbares, aumentando la presión sobre los discos espinales y el isquion, ambos asociados con el dolor de espalda baja. Una mala postura al sentarse o al estar de pie puede predisponerlo a sufrir este dolor porque puede aumentar la tensión en esta parte del cuerpo.

Fumar

Fumar reduce la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos. Esto afecta a sus discos espinales y aumenta el riesgo de dolor en la parte baja de la espalda. Las investigaciones demuestran que los fumadores tienen de 1,5 a 2,5 veces más probabilidades de sufrir dolor de espalda que los no fumadores.

Embarazo

Las mujeres embarazadas son más propensas al dolor de espalda baja, ya que el peso del bebé cambia su centro de gravedad y aumenta la curvatura de la espalda baja.

Riesgos laborales y deportivos

Levantar, agacharse o torcerse repetidamente, o pasar largas horas de pie y sentado puede aumentar el riesgo de sufrir dolor de espalda debido al desgaste o a una mala postura funcional, lo que aumenta el peso y la tensión en la parte baja de la espalda.

Historial médico y familiar

Otros factores que pueden influir en el dolor de espalda son los antecedentes familiares de osteoartritis, degeneración del disco, espondilolisis, osteoporosis y enfermedad del disco. Los antecedentes familiares también pueden aumentar el riesgo.

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