Bienestar

Cáncer de cuello uterino: una citología puede salvar tu vida

El frotis y la vacuna del virus del papiloma humano (VPH) ayudan a prevenir el cáncer de cuello uterino. A continuación se examinan las ventajas, los inconvenientes y, sobre todo, la eficacia de estos métodos.

En primer lugar, el cáncer de cuello uterino está causado por virus, los papilomavirus, que están muy extendidos y suelen ser benignos. Estos papilomavirus se transmiten por contacto sexual pero también por simple contacto con la piel.

El virus del papiloma y el riesgo de cáncer de cuello uterino

Para una chica joven que ha tenido relaciones sexuales, el riesgo de infectarse con el VPH es de 30-50%, pero el 90% de estas infecciones se curan espontáneamente en dos años. Hasta ahora, el cáncer de cuello de útero se ha prevenido mediante un frotis de detección (que se debe tomar en el ginecólogo cada dos o tres años entre los 25 y los 65 años), pero la comercialización de dos vacunas reembolsadas por la seguridad social, Gardasil y Cervarix, plantea muchos interrogantes. Tratemos de entender por qué.

La vacunación no es obligatoria

La vacunación puede prevenir, pero sólo parcialmente, la infección con cepas que pueden inducir lesiones cervicales. Esta vacunación reducirá el riesgo de desarrollar una lesión cervical en un 0,8% tres años después, que en ausencia de vacunación es del 2,8%, pero no eximirá a esta joven de hacerse un frotis cada tres años después de dos frotis negativos con un año de diferencia.

Si bien lo ideal es que las vacunas puedan prevenir el 70% de los cánceres relacionados con las cepas presentes en las mismas, no protegen contra todos los virus del VPH. Además, todavía se desconocen sus efectos secundarios a largo plazo. Por último, si la persona ha tenido varias relaciones sexuales, es posible que ya esté infectada por el VPH y en este caso, la vacunación sirve de poco. Las lesiones precancerosas del cuello uterino tardan entre 5 y 12 años en aparecer tras el contacto con el virus.

La importancia de la prueba de Papanicolaou o citología

La prueba de Papanicolaou es un examen sencillo que consiste en frotar el cuello uterino y examinar las células recogidas bajo el microscopio para buscar no cáncer, sino anomalías celulares que pueden ser precancerosas. Seguro y sin efectos secundarios, el examen de frotis cervicales podría prevenir la mayoría de los casos y muertes por cáncer de cuello uterino. En conclusión, si bien la vacuna es un método preventivo, no reemplaza el examen de frotis.

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