El azúcar aumenta el riesgo de desarrollo del cáncer de páncreas

Se sabe que las grandes cantidades de azúcar que se añaden a muchos alimentos industriales fomentan el sobrepeso y la obesidad. Varios estudios recientes sugieren que el consumo elevado de azúcar también puede desempeñar un papel importante en el desarrollo del cáncer de páncreas.

La mayoría de los cánceres de páncreas aparecen por el crecimiento descontrolado de células en la región de la glándula que secreta enzimas digestivas. La presencia de una masa cancerosa ahí, suele pasar desapercibida en los primeros estadios de la enfermedad; por lo que el cáncer puede estar en una fase muy agresiva cuando aparecen los primeros síntomas (dolor, pérdida de apetito, pérdida de peso, ictericia). Desafortunadamente, en esta etapa, el cáncer de páncreas es extremadamente difícil de tratar y deja pocas posibilidades de supervivencia. Apenas el 5% de las personas con cáncer de páncreas siguen vivas cinco años después de la aparición de la enfermedad.

Los factores responsables del cáncer de páncreas todavía no se conocen bien. Al parecer ciertos aspectos del estilo de vida tienen una gran influencia en el riesgo de aparición de esta enfermedad. Por ejemplo, el cáncer de páncreas es más común entre los fumadores, las personas obesas y los que comen mucha carne roja (especialmente carnes frías). Por el contrario, las personas que consumen abundantes vegetales verdes ricos en folato (espárragos, espinacas, berros) parecen correr menos riesgos.

El azúcar se ha convertido en azúcar fortificada

Varios estudios sugieren que las personas que consumen alimentos que contienen grandes cantidades de azúcar tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. Más del 80% de este exceso de ingesta proviene del azúcar añadida artificialmente a los alimentos industriales, como los refrescos, y la sacarosa (azúcar de mesa).

Este azúcar se forma combinando una molécula de glucosa y una molécula de fructosa. Así, lo que se llama sacarosa es un azúcar compuesto por un 50% de glucosa y un 50% de fructosa. Este azúcar conduce a la absorción masiva de glucosa y fructosa por las células del cuerpo.

El azúcar como acelerador de la proliferación de células cancerígenas

Se cree en general que el efecto negativo del consumo excesivo de alimentos azucarados se debe a un exceso de glucosa en la sangre: el metabolismo de la glucosa por las células conduce a la acumulación de grasa en el tejido adiposo, lo que a su vez provoca un desequilibrio en la gestión del azúcar y el desarrollo a más o menos largo plazo de la diabetes de tipo 2.

Los investigadores estadounidenses han demostrado que el exceso de fructosa asociado al consumo excesivo de azúcar (sacarosa) también puede tener efectos muy perjudiciales para la salud, especialmente cuando esta fructosa es absorbida por las células cancerígenas del páncreas. Descubrieron que estas células son capaces de metabolizar la fructosa de una manera completamente diferente, utilizando el azúcar no como fuente de energía, sino como punto de partida para la síntesis de nucleótidos, los bloques de construcción del ADN. Dado que la producción de estos nucleótidos representa un paso limitante en el crecimiento de las células cancerosas, la alta ingesta de fructosa les permite eludir esta restricción y así crecer indefinidamente.

Prevención del cáncer de páncreas

Cambiar algunos de los factores del estilo de vida que aumentan el riesgo de cáncer de páncreas es el mejor enfoque para combatir esta terrible enfermedad. Reducir el consumo de productos con azúcares añadidos, combinado con dejar de fumar, reducir el consumo de carnes rojas y mantener un peso corporal normal, es la mejor manera de hacerlo.

 

Fuentes:

Michaud DS et coll. Dietary sugar, glycemic load, and pancreatic cancer risk in a prospective study. J Natl Cancer Inst, 94:1293-300.

Liu H et coll. Fructose induces transketolase flux to promote pancreatic cancer growth. Cancer Res, 70:6368-76.