El acebo es una planta terapéutica. También se llama ruscusaculeatus, boj espinoso, mirto silvestre de los antiguos o laurel de Alejandría. Esta hermosa hierba proviene de la familia botánica de los lirios y su origen se atribuye a Europa. Contiene moléculas activas como la lactona sesquiterpénica, el ácido cafeico, el ácido graso, la teobromina o alcaloide, la ilixantina y los esteroles. También tiene hormonas vegetales llamadas auxinas y giberelinas.

El acebo tiene cualidades beneficiosas y muchas propiedades curativas notables. De hecho, es reconocido por sus acciones tónicas de las suprarrenales, antiespasmódicas y esencialmente antirreumáticas.

Las 7 principales virtudes medicinales del acebo

Se recomienda utilizarlo en caso de:

  • Disfunción del sistema nervioso (estabilización de la presión sanguínea, tratamiento de la epilepsia y mejora de la digestión);
  • El oído zumba mientras mejora la audición;
  • Problemas renales (retención de agua o litiasis renal);
  • Interrupción del ciclo menstrual;
  • Enfermedades del oído y de los ojos. Actúa sobre la circulación venosa (de la retina).
  • Fiebres anormales o intermitentes.
  • Inflamación bronquial y pulmonar (gripe, resfriado, dolor de garganta…).

¿En qué forma se utiliza esta planta en la fitoterapia?

Puede aplicarse bajo diferentes aspectos. Estos están en el origen de las hojas y raíces transformadas de este arbusto. Por lo tanto, a menudo se encuentra disponible en: agua floral, decocción de hojas ya secas, crema, macerado (2 gotas/d que se añaden en una taza de agua) y preparaciones líquidas como tés de hierbas o infusiones.

La dosis ideal para el uso de:

  • Raíces secas (1 cucharadita para 250 ml de agua hirviendo),
  • Hojas secas (entre 30 y 60 g/l de agua hirviendo).

El acebo y todos sus valores

Hepatocelular, febrífuga, regenerativa, reguladora del hepato, son también algunas de las virtudes que ofrece el acebo. Es una hierba terapéutica que puede ser muy beneficiosa en el tratamiento de moretones, envejecimiento celular, trastornos nerviosos y problemas de circulación sanguínea.

Para hacer vino de acebo, mezclar el alcohol con las hojas picadas, dejarlo macerar y añadir vino blanco. Sus brotes jóvenes pueden prepararse crudos o cocinados como espárragos.

Su aceite es muy recomendado en el tratamiento de problemas de la piel (alergia, irritación, enrojecimiento, picaduras de insectos, hemorroides, moretones y varices). Este líquido esencial puede aplicarse directamente a la piel.

Contraindicaciones y precauciones de uso con el acebo

Hay que evitarlo:
  • Durante la gestación y la lactancia,
  • En caso de alergias de la piel,
  • En los niños,

No se recomienda el uso prolongado, ligeramente tóxico. Las personas con hipertensión, problemas de riñón y de hígado también deberían evitarlo. Los suplementos alimenticios basados en el acebo no deben tomarse a la ligera. De hecho, antes de tomarlas, necesita una consulta médica.

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