¿Es malo o bueno ducharse demasiado? Averigüemos juntos la respuesta de los expertos y cómo es mejor regularse.

Ducharse demasiado no sólo es malo para tu cartera y el medio ambiente. También es un hábito que puede poner en riesgo su salud. Averigüemos juntos por qué en las próximas líneas.

El estudio de la Universidad de Utah

Para entender por qué es malo ducharse demasiado, es útil tomar como referencia un estudio realizado por un equipo activo del Departamento de Genética de la Universidad de Utah. Los expertos en cuestión supervisaron la correlación entre la eficiencia del sistema inmunológico y la frecuencia de las duchas. Los investigadores se centraron específicamente en una muestra de sujetos pertenecientes a la población yanomami (gente del Amazonas).

Al monitorear los microbios presentes en su piel, los expertos de la universidad estadounidense pudieron encontrar una variedad nunca antes vista en un grupo humano. Incluso encontraron bacterias resistentes a los antibióticos, a pesar de que las poblaciones mencionadas nunca habían estado en contacto con los medicamentos en cuestión.

Los efectos de la occidentalización en el microbioma humano

Los estudiosos de la Universidad de Utah han llegado a la conclusión de que, debido a la occidentalización y al consiguiente aumento de la frecuencia de las duchas y los lavados, el microbioma humano – la población bacteriana presente en el cuerpo de cada individuo – se ha ido diversificando cada vez más. A pesar de ello, no indicaron el número mínimo de duchas que una persona debe tomar para preservar la diversidad del microbioma de la piel.

Cuidado con la caspa al ducharse en exceso

Exagerar con las duchas también es arriesgado porque, considerando la piel de la cabeza, se corre el riesgo de agotar en ella esas sustancias oleosas que tienen la importantísima tarea de prevenir la formación de la caspa, uno de los problemas estéticos más molestos. También queremos recordarles que, si tienen el color, exagerar con las duchas corre el riesgo de poner en peligro su nitidez.

Volviendo por un momento al mencionado microbioma de la piel, es bueno recordar que, si se agota en exceso, el riesgo es causar desequilibrios en la eficiencia del sistema inmunológico. Además, en aquellos que exageran con las duchas, la piel a menudo aparece enrojecida y con picor. La razón está relacionada con el hecho de que, con los lavados repetidos, la capa córnea, es decir, la superficial de la piel, compuesta por 20/30 láminas celulares formadas por células muertas, se ve afectada.

No hay nada que decir: incluso en el caso de las duchas y la higiene personal. Es aconsejable actuar con sentido común y tratar de evitar los detergentes excesivamente agresivos caracterizados por la presencia de siliconas y petrolatos.

 

Fuente: Traducido de salutelab.it