Dormir menos de 6 horas aumenta riesgo de mortalidad

Dormir menos de seis horas por noche podría duplicar el riesgo de morir de enfermedad cardíaca o cáncer. Un riesgo que podría incluso triplicarse si estuvieras familiarizado con problemas cardiovasculares y que afectaría principalmente a pacientes con enfermedades crónicas. Esta conclusión está respaldada, por un estudio realizado por investigadores del Pennsylvania State College of Medicine. Y publicado en la revista científica Journal of the American Heart Association.

Durante el estudio se analizaron los perfiles clínicos de más de 1.600 adultos de entre 20 y 74 años. Los participantes estuvieron divididos en dos grupos. El primero estaba compuesto de pacientes con presión arterial alta en la segunda etapa o diabetes tipo 2.  El segundo grupo, estaba compuesto de individuos que estaban familiarizados con la enfermedad cardíaca o apoplejía.

Cada participante fueron examinados en los laboratorios de sueño en los años 90 y se le dio seguimiento hasta finales de 2016 (evaluando las causas de muerte en caso de muerte). Sobre la base de los resultados obtenidos, los investigadores afirmaron que dormir menos de seis horas tendría los siguientes efectos:

  • Los adultos con hipertensión o diabetes están en riesgo de mortalidad prematura por problemas cardíacos o doble accidente cerebrovascular.
  • Cualquier persona con antecedentes familiares relacionados con problemas cardíacos o accidentes cerebrovasculares ve triplicado el riesgo de mortalidad por cáncer.
  • Dormir demasiado o no lo suficiente, pone en riesgo al corazón.

El Dr. Julio Fernández-Mendoza, profesor asociado del Departamento de Psiquiatría del Colegio Estatal de Medicina de Pensilvania, explicó:

“Nuestro estudio sugiere que poder dormir normalmente puede ser protector para algunas personas sujetas a condiciones de salud y riesgos particulares. Sin embargo, se necesita investigación adicional para examinar cómo las mejoras y los aumentos en el sueño a través de terapias médicas o conductuales pueden reducir el riesgo de mortalidad prematura.

Me gustaría ver cambios en la política para que los estudios del sueño y las consultas médicas de calidad del sueño se conviertan en parte de nuestro sistema de salud. Una mejor identificación de las personas con problemas específicos del sueño, podría conducir a una mejor prevención, enfoques de tratamiento más integrales, mejores resultados clínicos y un menor uso del sistema de salud”.