Diabetes: Los síntomas revelan la enfermedad

Cada vez más personas padecen diabetes tipo 2, que es la forma más común de diabetes y se caracteriza por una insulina insuficiente o por la incapacidad de la insulina para actuar eficazmente. Para descubrir la presencia de la enfermedad es necesario someterse a análisis de sangre, pero hay síntomas que no deben pasarse por alto y que ponen de manifiesto la presencia de diabetes.

La diabetes en 2016 mató a 1,6 millones de personas según el último informe de la Organización Mundial de la Salud, que publicó datos del Observatorio Mundial de la Salud. El sobrepeso y la obesidad serían las principales causas de la diabetes tipo 2.

Rosalba Giacco, del Instituto de Ciencias de la Alimentación (Isa) del CNR, revela los síntomas que hay que tener en cuenta y que podrían ser útiles para descubrir rápidamente la presencia de la enfermedad.

«El aumento de la frecuencia de la micción (poliuria) y la consiguiente necesidad de introducir muchos líquidos para compensar sus pérdidas, la falta de energía y el cansancio, así como la visión borrosa son signos que pueden inducir la sospecha de diabetes», explica el investigador de CNR-ISA. «En los niños y jóvenes, se ven síntomas como el retraso en el crecimiento y la pérdida de peso corporal. Por lo tanto, en presencia de estas manifestaciones es aconsejable comprobar los valores de glucosa en sangre y, si son superiores a 200 mg/dL, se debe evaluar el diagnóstico de diabetes».

Para prevenir el desarrollo de la enfermedad y mantenerla bajo control, es necesario introducir una serie de medidas en su estilo de vida.

«Tenemos que cambiar nuestro estilo de vida, evitar el exceso de alimentos y centrarnos en la calidad de nuestra dieta, aumentando la ingesta de alimentos de origen vegetal y limitando los de origen animal, sin excluirlos del todo», concluye Giacco. «Es aconsejable comer al menos dos porciones de verduras al día y dos porciones de frutas, verduras o pasta con legumbres al menos dos o tres veces a la semana. También se recomienda preferir los granos enteros, comer pescado al menos dos veces por semana, limitar el consumo de carnes rojas, huevos y queso y el de dulces, galletas y bebidas azucaradas. También debemos aumentar el ejercicio físico, que evita la acumulación de grasa corporal”. Caminar todos los días a un ritmo acelerado durante al menos 30-45 minutos y practicar otras actividades que aumenten el gasto energético», explica el investigador del Cnr-Isa