Ronquidos: descubre qué los provoca y cómo curarlos de forma natural

Todos estamos de acuerdo en que los ronquidos son molestos. Dormir con alguien que ronca no resulta nada cómodo. Pero más allá de la molestia que puede generar esta condición, debes saber que también podría ser síntoma de una enfermedad. Se trata de la apnea obstructiva del sueño, que está relacionada con múltiples problemas de salud.

Los ronquidos se presentan cuando los músculos de tu garganta están relajados y se estrechan haciéndose  más flexibles. La lengua también se extiende hacia atrás y al inhalar y exhalar se produce una vibración que genera el típico ronquido que todos conocemos. Mientras las vías respiratorias se tensan, se produce más ruido porque la vibración es mayor.

Cuando la lengua y las amígdalas se tensan con fuerza y ocurren obstrucciones, se produce mayor dificultad respiratoria y no se queda en un sonido, sino que se presenta la apnea del sueño, lo cual afecta el descanso y la salud severamente.

Causas de los ronquidos

Para resolver un problema es fundamental conocer su causa. La creencia común indica que las personas roncan si duermen boca arriba. Esto tiene algo de cierto, ya que según las estadísticas quienes roncan según su forma de dormir se llaman “roncadores posicionales” y solo lo hacen si están en esa posición.

Sin embargo, eso solo obedece a que con esa postura se facilitan las condiciones para que ocurra el ronquido. También existen otros elementos que pueden desencadenar este problema, independientemente de la posición que se tenga. Por ejemplo:

  • Condiciones anatómicas. Algunas características de la cavidad oral pueden propiciar el ronquido. Si aumenta el tamaño de las amígdalas o los pólipos nasales se profundiza el estrechamiento de la garganta durante el sueño. Tener una úvula alargada también puede aumentar la probabilidad de roncar.
  • Problemas nasales. Si se presenta inflamación de la nariz, congestión nasal o infecciones respiratorias se pueden presentar ronquidos.
  • Falta de sueño. En caso de insomnio, o si no se duerme la noche completa, puede darse una mayor relajación en la garganta, produciendo ronquidos.
  • Consumo de alcohol. Es posible que el exceso de alcohol tienda a relajar los músculos de la garganta y a reducir las defensas naturales contra la obstrucción de las vías respiratorias.
  • Apnea del sueño. Está relacionada con una alteración de la respiración producida por pequeñas obstrucciones de las vías respiratorias durante el descanso que reducen la oxigenación cerebral.

Consejos naturales para dejar de roncar

Antes de probar técnicas complicadas, te ofrecemos unos consejos  muy efectivos para detener los ronquidos.

  • Duerme de lado. Si eres un roncador posicional, esta será la solución. Dormir de lado evita que la lengua caiga hacia atrás de la garganta y por ende que se obstruyan las vías respiratorias.
  • Levanta la cabecera de tu cama. Así evitarás el colapso de las vías respiratorias. Puedes colocar un bloque de 4 pulgadas de espesor debajo de tu colchón y levantarla para alcanzar el ángulo más apropiado.
  • Prueba dispositivos dentales. Con estos podrás modificar la anatomía de las vías respiratorias, dejando suficiente espacio para la lengua y que así no las obstruya.
  • Usar un recipiente de vapor. Inhalar vapor antes de dormir puede evitar la congestión y por lo tanto ayuda a disminuir los ronquidos.
  • Ejercita la garganta. Basta con colocar los molares superiores e inferiores con una mordida que tenga presión moderada. Después de 10 o 20 repeticiones, los músculos estarán más fuertes y la boca se abrirá un poco.
  • Usa tiras nasales externas que expanden la entrada de aire.
  • Evita el consumo de alcohol y tabaco.
  • No tomes leche antes de acostarte.
  • Evita tomar sedantes que pueden sobre relajar las vías aéreas.

Si tienes en cuenta estas recomendaciones podrás detener los molestos ronquidos. Así no solo tu pareja o compañero de cuarto podrá dormir mejor, sino que además podrás evitarte enfermedades.