Curarse de coronavirus no es solo deshacerse de los síntomas

El número de pacientes que han superado el COVID-19 cada vez crece más, sobre todo en los países que reportan solo pequeñas cifras de contagio diario. Pero al curarse de coronavirus, aparecen nuevos aspectos y signos de la enfermedad que se desconocían.

Aunque la persona parezca curarse del coronavirus, porque el virus desaparezca de su organismo y ya no tenga capacidad de contagiar, los síntomas persisten. Muchos testimonios aparecen de personas que luego de meses, siguen teniendo secuelas; esto lo confirma un estudio italiano acerca del tema.

En el estudio se estudiaron 143 pacientes entre 19 y 85 años, cuya estancia en el hospital fue de alrededor de 13 días; de ellos, solo en 20% necesitó ventilación artificial. Pero después de 2 meses, solo el 13% del total de pacientes ya no presentaba ningún síntoma asociado al coronavirus.

Según los resultados de este estudio, el síntoma más persistente luego de curarse del coronavirus es la fatiga. En segundo lugar están las dificultades respiratorias y el dolor en las articulaciones y en el pecho. Solo a un 10% no le había regresado el sentido del olfato luego de estos dos meses.

Es importante igual tener en cuenta que este estudio tiene una muestra bastante pequeña; pero es un ejemplo y punto de partida para llevar a cabo uno o más estudios mucho más grandes. Y es que en definitiva, da cuenta de algo que cada vez se confirma en mayor medida; eliminar el virus de tu organismo no significa volver a tener plena salud de inmediato, tal vez solo será posible en meses, una razón más para evitar el contagio.

Aunque las medidas ya no están tan restrictivas, es necesario mantener siempre el cuidado personal; no se debe bajar la guardia hasta que no haya una vacuna.

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