Culebrilla: aspectos relevantes de esta dolorosa afección viral

La culebrilla es una dermatosis aguda que sufren solo 4 de cada 10 adultos que sufrieron de varicela durante su niñez. Su reacción en la piel es muy dolorosa y se manifiesta a través de erupciones. La razón de que afecte solo a personas que han padecido varicela es la reactivación del virus causante de esa enfermedad.

¿Qué es la culebrilla?

La culebrilla se caracteriza por un brote de erupciones bastante dolorosas a lo largo de un nervio o ganglio y se deben a la reactivación del virus varicella zoster, causante de la varicela. Generalmente las erupciones aparecen en el tórax o en la cara, sin embargo, puede haber brotes en otras partes del cuerpo.

El dolor característico de estas erupciones puede sentirse tiempo después de su curación, a este efecto se le conoce como neuralgia. Podría decirse que la aparición de este herpes se manifiesta en alrededor del 20% de personas que han sufrido de varicela y aun si no aparece la culebrilla, las personas son portadoras del virus de forma permanente.

Causas de la culebrilla

Como hemos dicho, toda persona que ha sufrido varicela es portador del virus. La forma de contraer dicho virus es a través de las vías respiratorias, así que contamina la sangre para luego llegar hasta la piel y causar las lesiones de varicela. Una vez la varicela es curada, el virus se anida en los ganglios del nervio sensorial y se quedará allí permanentemente. De tal modo, puede reactivarse según algunos factores como:

  • Edad: generalmente afecta a personas que superan los 50 años de edad.
  • Disminución de las defensas: si el sistema inmune se debilita, el virus de la varicela puede reactivarse causando culebrilla.
  • Enfermedades que atacan el sistema inmune: las infecciones, enfermedades neurológicas o cáncer pueden desencadenar el brote del herpes.

Síntomas de la culebrilla

Sin importar el factor que desencadene el herpes, esta afección siempre presenta las mismas características. El síntoma más notorio es la erupción localizada ya sea en la cara, cuello, pecho, torso a lo largo de las costillas o abdomen bajo. Las burbujas de la erupción se secarán en unos días dejando las costras que también caerán en poco tiempo.

Además, la persona experimenta fuertes dolores neurálgicos, picazón o ardor en la erupción, fiebre y dolor localizado durante periodos de 2 a 3 semanas.

Transmisión de la culebrilla

Aunque se trata de una enfermedad causada por un virus, es importante tener en cuenta que no se contagia como lo haría un catarro. Sin embargo, el líquido que contienen las burbujas de la culebrilla es altamente contagioso. Por lo tanto, una persona que no haya padecido nunca de varicela debe evitar el contacto con este líquido. Para que el virus entre en el cuerpo debe acceder a las mucosas como nariz, boca, ojos.

En la mayoría de los casos el brote de este herpes resulta benigno. Sin embargo, puede haber gravedad o complicaciones según los nervios que el virus contamine:

  • Si la culebrilla llega hasta la córnea puede generar dolor ocular y en casos graves ceguera.
  • En la boca puede dificultar el proceso de alimentación.
  • Si se desarrolla en el oído puede causar dolor, vértigos o pérdida progresiva de la audición.
  • En los casos más severos se puede experimentar parálisis facial.

Cómo prevenir la culebrilla

En las personas que ya han padecido varicela, el método más eficiente para evitar esta enfermedad es la prevención. Para ello puedes aplicar estos consejos.

  • Aplícate la vacuna

En la actualidad se aplica una vacuna contra la culebrilla que impide la reactivación del virus de la varicela. Es indicada para personas entre 65 y 74 años de edad y con una sola dosis se previene la afección y la incidencia de sus síntomas. Sin embargo, esta alternativa no se recomienda a personas inmunocomprometidas.

  • Fortalece el sistema inmune

Debido a que el virus se reactiva en personas con las defensas bajas, la mejor manera de prevenir su ataque es mantener una dieta sana baja en grasas, con frutas, verduras, vegetales y fibra. Es importante practicar deportes y visitar al médico regularmente. También, ayuda tomar complementos alimenticios naturales para fortalecer el sistema inmunológico.

Ahora que conoces más sobre esta condición de la piel es importante que tomes precauciones en caso de que hayas padecido varicela o si hay alguien a tu alrededor que la tuvo o la tiene.