¿Cuentas las calorías? Estos son los riesgos de esta práctica

Existen muchas dietas que sugieren contar las calorías para no exceder un límite diario y así alcanzar a la meta deseada, pero debes tener cuidado a la hora de seguir estos regímenes alimenticios.

Al calcular las calorías no siempre se considera la calidad del alimento a consumir. Para mantenerse saludable, lo importante es ingerir los nutrientes necesarios para el organismo, es decir, saber que cada caloría cuenta, en lugar de contar las calorías.

Básicamente se debe lograr un balance entre las calorías que gastamos y las que necesitamos para vivir.

No todo lo “light” es sano

Aunque están de moda los alimentos light, debes tener cuidado y leer las etiquetas o buscar información sobre su valor nutricional. Por lo general, las personas a dieta tienden a considerar que mientras menos calorías consuman es mejor y eso favorece la estética, pero no necesariamente la salud.

Algunos de estos productos, por ser procesados, tienen más cantidad de azúcar o sal de la deseada para mantener una dieta sana. También tienen otros ingredientes, como los preservativos químicos, que a la larga no son beneficiosos para el organismo.

Salud en balance

Lo ideal es que consumas frutos secos, vegetales, frutas, cereales integrales y tubérculos. Consume las grasas del aceite de oliva y el aguacate, acompañados con  proteínas, entre las que puedes incluir lácteos.

También debes tener en cuenta tu caso particular. Si tienes un alto índice de grasa corporal no es recomendable contar calorías. Es preferible que mejores tus hábitos alimenticios, bajes poco a poco de peso y recuperes tu salud.

Riesgos asociados

La meta de toda persona debe ser nutrirse adecuadamente. No es recomendable mantener parámetros sin tomar en cuenta cada caso, como la búsqueda obsesiva del peso “ideal” en la balanza o el contar calorías sin tener en cuenta la calidad de lo que consumimos.

Recuerda que perder peso no es igual que perder grasa corporal.

Cuidado con el rebote

Hay otros factores que inciden en esta realidad como la genética, raza, sexo y hábitos en tu vida diaria. Si eres una persona sedentaria o al contrario, muy activa, debes incluir  esta variable en la ecuación, ya que de esto define cómo quemas las calorías.

Si sigues estos principios básicos evitarás sufrir el llamado efecto rebote o yo-yo, en el que bajas de peso muy rápidamente, y posteriormente, adquieres esos kilos de vuelta e incluso algunos más.