¿Cuánta agua debo beber?

agua

Hemos escuchado muchas indicaciones con respecto a la ingesta de agua : beber 8 vasos o 2 litros de agua diaria, beber agua hasta que tu orina sea muy clara, incluso beberla de acuerdo a tu peso y en momentos específicos del día para aprovechar todos sus beneficios.

Se han hecho un sinfín de estudios sobre la importancia del agua en nuestro cuerpo, y muchos nutricionistas, entrenadores y hasta doctores han respaldado dichos resultados, aunque no demuestren un cambio significante en nuestro organismo o haya evidencia de los mismos.

Probablemente, quienes dijeron por primera vez que era necesario beber 2 litros de agua diarios, fueron las mismas compañías de agua mineral para aumentar sus ventas en algún período de crisis económica. Pero en realidad, por más sencillo que parezca, lo ideal es beber agua sólo cuando lo creas conveniente, bien sea durante la comida, luego de hacer ejercicio o simplemente cuando tu cuerpo te lo pida. Eso sí, nunca debes esperar a sentir sed o la garganta seca, porque en ese caso ya estarías experimentando una leve deshidratación

Hidratación perfecta: ni más, ni menos

Si bien es cierto que para sentirnos bien es necesario estar hidratados, quizás no sea del todo bueno beber la cantidad de agua que los medios de comunicación y las revistas de moda recomiendan, ya que hay muchos factores externos que intervienen.

Si te ejercitas diariamente, sufres de enfermedades como cálculos renales, tienes diarreas, estás amamantando, vives en una ciudad tropical de altitud alta o de clima caliente o húmedo, tu cuerpo te pedirá más agua.

Si al contrario, eres una persona sedentaria pero que no padece ningún problema de salud o vives en un país frío, no necesitarás estar tan hidratado. Si bebes 3 litros de agua pero porque tú mismo cuerpo te lo pide, no hay ningún problema, al igual que no es malo si sólo tomas 4 vasos diarios y te sientes satisfecho con ellos. Lo importante es nunca llevarle la contraria a nuestro organismo o presionarlo dándole más (o menos) cantidad de lo que sea que necesite.

Agua es agua, esté donde esté

El agua que recibe nuestro cuerpo no sólo viene de los vasos que nos servimos, sino de otras bebidas como té, café, jugos y leche, ciertos alimentos como sopas, frutas y verdura, y de las duchas que tomamos, es por eso que ingerir más de lo que tu cuerpo necesita puede ocasionarnos una sobrehidratación. Esta puede, literalmente, inundar nuestro cuerpo e interferir con el curso normal de nuestra digestión y alterar nuestro balance de electrolitos, sodio y potasio.

En conclusión: Tu cuerpo es sabio, dale lo que pide, cuando lo pide y siempre te sentirás saludable. Todo en exceso es malo, incluso algo tan natural como el agua.

Al sufrir un cuadro de deshidratación, puedes experimentar la pérdida de memoria a corto plazo, descender tu rendimiento físico, fatigarte de forma muy rápida y sentir fuertes dolores de cabeza, pero los efectos secundarios de estar sobrehidratado son igualmente graves y peligrosos. Trata de mantener un equilibrio de acuerdo a tus necesidades físicas, no en base a lo que otros digan.

Leer también :

¿Cómo acelerar el metabolismo para bajar de peso?