¿Cuál es la diferencia entre un osteópata y un fisioterapeuta?

Siempre hay una especie de misterio en torno a la figura del osteópata, de hecho hay muchos que admiten que no tienen una idea clara de lo que realmente hace, confundiéndolo la mayor parte del tiempo con otras especialidades profesionales. Averigüemos juntos quién es y qué hace.

Osteópata: ¿quién es?

En primer lugar, partimos de la disciplina practicada, es decir, la osteopatía: es una rama de la medicina cuyo objetivo es identificar y corregir anomalías estructurales y funcionales del aparato locomotor, en consecuencia, de los huesos, músculos, ligamentos y tejidos conectivos, mediante el uso de técnicas manuales. El osteópata es, por tanto, quien, mediante técnicas específicas de palpación y acupresión, va a restablecer el equilibrio y las condiciones fisiológicas normales para que el paciente ya no tenga sensación de dolor o molestias. Es importante señalar que los osteópatas sólo tratan lesiones funcionales reversibles, por lo que no son adecuados para tratar lesiones u otros tipos de trauma que puedan poner en peligro la vida de los pacientes.

Qué cura y para qué sirve

A través de la osteopatía es posible tratar y prevenir diversos tipos de trastornos, con el fin de devolver al paciente una sensación de bienestar que le permita volver a sus actividades cotidianas.

En la mayoría de los casos, el osteópata puede trabajar con otros profesionales para obtener una visión más completa y actuar de la mejor manera posible. Dicho esto, veamos específicamente qué trastornos puede intervenir el osteópata:

  • Trastornos musculoesqueléticos como dolor cervical, dolor lumbar, dolor espinal, dolor por lesiones deportivas o lesiones, tendinitis, contracturas musculares, algunos trastornos posturales, latigazo cervical;
  • Trastornos del sistema digestivo, como colitis o estreñimiento, acidez gástrica;
  • Trastornos del sistema circulatorio, específicamente en el caso de problemas circulatorios que afectan a las extremidades, como la congestión linfática y venosa;
  • Trastornos del sistema neurológico, especialmente en pacientes con trastornos del sueño;
  • Trastornos relacionados con el sistema otorrinolaringológico, en casos de sinusitis crónica, otitis, problemas de deglución, mareos, diferentes formas de rinitis;
  • Trastornos del sistema genitourinario, en caso de problemas relacionados con el ciclo ovárico, dolor menstrual severo.

Osteópata y fisioterapeuta: diferencias

Es necesario hacer una distinción entre osteópata y fisioterapeuta porque muchos pueden causar confusión e incluso confundir a las dos figuras profesionales.

En primer lugar, una primera distinción fundamental que hay que hacer es que la figura del fisioterapeuta es reconocida a nivel nacional de salud como médico, mientras que el osteópata debe necesariamente conferir primero el título de médico y luego el de fisioterapeuta.

También hay diferencias significativas en el enfoque al paciente, de hecho, mientras que el fisioterapeuta se ocupa de los síntomas a nivel local y luego interviene con técnicas específicas, como mensajes o movilizaciones, el osteópata tiene un enfoque más general tanto con respecto al diagnóstico de la enfermedad como con respecto a la terapia a seguir, yendo a trabajar a todo el cuerpo para restaurar el proceso normal de autocuración del cuerpo.

Además, otra diferencia se refiere al uso de maquinaria especial, de hecho, a menudo el fisioterapeuta también puede recurrir a la ayuda de maquinaria, como el ultrasonido o la iontoforesis, mientras que el osteópata no utiliza ningún tipo de maquinaria, sino que sólo utiliza técnicas manuales.