Crisis de identidad: qué es y cuáles son sus señales para saber si la padeces

Como ser humano, a lo largo de tu vida vas atravesando por varios períodos de crisis conforme alcanzas cierta edad. Estas transiciones te permiten forjar tu personalidad, cómo te ves, cómo te describes y qué anhelas realizar en el futuro.

Sin embargo, las circunstancias de las distintas situaciones que debes afrontar en cada etapa de tu vida, pueden motivar una crisis de identidad. Un episodio usual que vale la pena conocer para saber identificar sus señales de padecimiento.

¿Qué es una crisis de identidad?

Es un desequilibrio emocional, período en el que te cuestionas quién eres, qué es lo que realmente deseas, hacia dónde te diriges, y cuáles son tus sentimientos verdaderos. Es un episodio en el que se experimentan diversas dudas sobre uno mismo, complementadas con emociones negativas como soledad, vacío, baja autoestima, ansiedad, depresión crónica, etc.

Una crisis de identidad puede sufrirse en cualquier edad, aunque lo más usual es que se inicie desde la adolescencia, donde los cambios físicos y mentales demandan de cuestionamientos del tipo “por qué suceden, quién soy, qué quiero”. Seguido de cambios a nivel de adultez, caracterizados por la búsqueda de empleo, inicio o término de relaciones amorosas, fallecimiento de seres queridos, etc.

En una crisis de identidad te sientes perdido, ansioso, nervioso y asustado al no saber identificar claramente tus objetivos, metas, emociones, sentimientos, aspiraciones y personalidad.

Señales para identificar una crisis de identidad

Si en este momento estás atravesando por un desequilibrio emocional en el que estás cuestionando cada aspecto de tu forma de ser, podrías estar atravesando por un episodio de identidad. Sin embargo, para salir de dudas, fíjate en las señales de esta alteración de índole emocional:

  • Sentirte solo y vacío, aun cuando estás rodeado por personas que te aman y se preocupan por ti.
  • Tener sensación de estar sin rumbo, sentirte perdido, confundido y ansioso.
  • No saber cómo enfrentar un problema sencillo, cerrarte ante las opciones de solución que brindan otras personas.
  • Complejidad para tomar decisiones por el hecho de no saber exactamente qué quieres.
  • Desequilibrio emocional persistente, más de una semana.
  • Falta de seguridad en habilidades y capacidades para enfrentar proyectos.
  • Tener la sensación de no ser lo suficientemente competente como para afrontar cambios propios de la etapa que se vive.

Una crisis de identidad es una etapa que puedes padecer en cualquier edad (adolescencia, adultez o vejez). Para superarla, trabaja en controlar tus emociones, en el autoconocimiento, incremento de la confianza en ti mismo, y en plantearte nuevos objetivos.