Covid-19: ¿Los niños son más vulnerables a la variante inglesa?

La variante inglesa fue identificada por primera vez en el Reino Unido el año pasado. Es una nueva variante del virus que causa el COVID-19 y está causando una creciente preocupación en todo el mundo. Esto es lo que sabemos, y lo que no sabemos, sobre esta variante y lo que los expertos en salud tienen que decir.

Recientemente, los medios de comunicación mundiales han sido bombardeados con noticias y especulaciones sobre una nueva variante del SARS-CoV-2, el virus responsable del COVID-19.

Esta variante, que los investigadores identificaron por primera vez en el Reino Unido, se llama B.1.1.7 y fue identificada por primera vez en el Reino Unido en septiembre de 2020. Comenzó a atraer la atención de la comunidad científica a principios de diciembre, cuando el Secretario de Salud del Reino Unido, Matt Hancock, sugirió que se estaba extendiendo rápidamente. Y que probablemente estaba contribuyendo al aumento del número de infecciones de SARS CoV-2 en el sur de Inglaterra.

En el momento de la publicación de este artículo, la nueva variante se ha detectado en al menos 33 países. ¿Pero por qué esta variante es tan interesante para los científicos, las organizaciones de salud pública y el público en general?

La variante inglesa es más transmisible en un 50 a 75%

Quedan muchas preguntas sobre B.1.1.7. ¿Cómo se compara con las cepas preexistentes en términos de transmisibilidad? ¿Es probable que cause un COVID-19 más severo? ¿Son los niños más vulnerables a esta variante?

Las investigaciones disponibles sugieren que la nueva variante tiene un mayor grado de transmisibilidad. En un estudio se utilizó la modelización matemática para estimar la transmisibilidad de la nueva variante en comparación con la de las «variantes preexistentes del SARS-CoV-2». El equipo de investigación llegó a la conclusión de que la variante B.1.1.7 «es 56% más transmisible» que las otras variantes del SARS-CoV-2. Entretanto, en un informe del Imperial College London se están examinando los datos epidemiológicos y genéticos disponibles en la actualidad. También llega a la conclusión de que la variante B.1.1.7 parece tener una mayor transmisibilidad que otras variantes del CoV-2 del SARS. Los investigadores estiman que B.1.1.7 es 50-75% más transmisible.

No hay formas más severas de COVID-19 con la variante inglesa

La información de la Salud Pública del Reino Unido, actualizada el 29 de diciembre de 2020, indica que «actualmente no hay pruebas de que la variante tenga más probabilidades de causar una enfermedad grave o la muerte», aunque se están realizando más investigaciones al respecto. Sobre la base de los datos existentes en el Reino Unido, la nueva variante no parece causar casos más graves de COVID-19 en comparación con otras variantes o cepas del SARS-CoV-2. La tasa de mortalidad de la infección, que se basa en las estimaciones del número de personas infectadas y el número de muertes observadas, no parece haber cambiado significativamente. Esto sugiere que la nueva variante no causa una enfermedad más grave.

En busca de medidas públicas más drásticas

La rápida propagación de las infecciones en el Reino Unido a lo largo de diciembre de 2020 condujo inicialmente a un endurecimiento local de las restricciones. A esto le siguió la aplicación de estrictas medidas de bloqueo en Inglaterra y Escocia. Irlanda extendió su cierre nacional, con reglas más estrictas. Los investigadores advierten que, dada la aparentemente mayor transmisibilidad de la nueva variante, «es probable que las medidas de control existentes [para contener la propagación del virus] sean menos eficaces y que los países necesiten intervenciones proactivas más fuertes para lograr el mismo nivel de control».

En una declaración emitida el 31 de diciembre de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que varios países ya están tomando las medidas necesarias para mantenerse al frente. La OMS también recomendó que «se intensifiquen las actividades de comunicación de riesgos y de participación comunitaria para explicar al público las consecuencias para la salud pública de las variantes del CoV-2 del SRAS y para destacar la importancia de mantener las medidas preventivas en curso para reducir la transmisión».

Una pregunta sin respuesta sobre B.1.1.7 se refiere a la susceptibilidad de los niños a la nueva variante.

¿La variante inglesa afecta a los niños?

Algunos científicos han sugerido que los niños tienen más probabilidades de desarrollar una infección con B.1.1.7 que con las variantes anteriores del CoV-2 del SARS.

Sin embargo, no hay consenso en la comunidad científica. Dado que los niños suelen ser asintomáticos, es difícil estimar su tasa real de infección en la población. Los datos iniciales parecen sugerir que cada vez más adolescentes se están volviendo positivos, pero los datos no son claros en este momento. Con un virus más transmisible, parece inevitable que más niños se infecten con la nueva variante y la transmitan a sus familias. Pero se necesitarán más estudios para resolver esta cuestión.

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