COVID-19: ¿Es el asma un factor de riesgo?

crisis asmática

¿Los pacientes con asma severa corren un mayor riesgo de contraer SARS-CoV-2 y de enfermar de COVID-19? Una primera respuesta proviene de un estudio coordinado por el profesor Enrico Heffler, especialista del Centro de Medicina Personalizada: Asma y Alergología de Humanitas y profesor de la Universidad de Humanitas en Italia.

Este es el primer y más grande estudio en la vida real en todo el mundo dedicado a la relación entre el asma severa y COVID-19.

El objetivo del estudio y los primeros resultados

El estudio, titulado COVID-19 en pacientes de la Red de Asma Severa de Italia (SANI): Características clínicas, impacto de las comorbilidades y tratamientos, investigó la incidencia del COVID-19 en pacientes pertenecientes al registro SANI (Red de Asma Severa de Italia), la red italiana de Centros de Excelencia en el tratamiento del asma severa.

Se descubrió que de los aproximadamente 1500 pacientes involucrados en los centros participantes, sólo el 1,73% de ellos eran casos confirmados o fuertemente sospechados de COVID-19.

«El asma grave es un asma no controlada a pesar de que el paciente se somete al máximo tratamiento farmacológico; es una enfermedad respiratoria generalmente susceptible de infecciones virales y asociada a un deterioro clínico significativo. A partir de los datos recogidos con la contribución de varios Centros de la red SANI y del Hospital Universitario de Ferrara parece que los pacientes con asma severa no deberían ser considerados con ningún otro riesgo de contraer la infección por SARS-CoV-2 o formas severas de COVID-19», explica el Profesor Heffler.

Tres hipótesis para tratar de explicar los resultados

«Las razones de estos hallazgos pueden ser diferentes. En primer lugar, es posible que las personas con asma grave, conscientes de la cantidad de virus que pueden contribuir a desencadenar las recaídas, hayan seguido más escrupulosamente las normas de distanciamiento social e higiene y hayan prestado más atención al tomar la terapia.

Una segunda hipótesis está relacionada con las peculiaridades de la inflamación de tipo 2 que caracteriza a la mayoría de los pacientes con asma severa, particularmente asma alérgica. Las alergias respiratorias y la exposición a alérgenos están asociadas con una reducción significativa de la expresión de la enzima ACE2 (enzima convertidora de angiotensina), un receptor celular para el SARS-CoV-2, y por lo tanto los pacientes asmáticos tienen una menor expresión en las células del sistema respiratorio de este receptor viral.

Un aspecto interesante es que el ACE2 y el TMPRSS2 (proteasa transmembrana de la serina 2, otra proteína que media en la entrada del virus del SARS-CoV-2) se encontraron altamente expresados en pacientes asmáticos con diabetes de tipo 2, la comorbilidad más reportada en pacientes asmáticos confirmados o fuertemente sospechosos de COVID-19.

Una hipótesis final se relaciona con la posibilidad de que los corticoesteroides inhalados (con los que se trata a los asmáticos severos) puedan prevenir o atenuar el desarrollo de las infecciones por SARS-CoV-2», concluye el profesor Heffler.

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