5 cosas que debes saber sobre el azúcar antes de agregarlo a tu próxima receta

La mayoría de nosotros soñamos con disfrutar de una buena salud y también de una larga vida. Pero si comemos mucha azúcar, ¿podremos alcanzar estos objetivos? ¿Qué tan malo es endulzar nuestras bebidas y comidas? ¿Nos restará salud y longevidad?

El azúcar es un producto alimentario que se obtiene de la caña de azúcar y de la remolacha. Se le clasifica como sacarosa porque tiene glucosa y fructosa, y básicamente aporta energía al organismo, aunque el problema es que su consumo en exceso es perjudicial porque causa adicción.

¿Es el azúcar una droga?

El azúcar entra en la clasificación de droga para muchos de nosotros cuando estamos sometidos a condiciones de estrés, depresión, ansiedad y aburrimiento. Comer confitería, pasteles, tortas, bebidas gaseosas entre otras dispara el azúcar (glucosa) en el cuerpo. Esto puede desatar una serie de enfermedades, especialmente cuando no se puede detener la ingesta compulsiva de azúcar a causa de la adicción alimentaria.

Así nos enferma

Entre las enfermedades causadas por el abuso de azúcar están la diabetes y la enfermedad de páncreas e hígado. La diabetes es la más conocida y se origina por el carbohidrato contenido en el azúcar. Así que dejar de agregar azúcar a las comidas y bebidas puede ayudar al cuerpo a salvarse de sufrirla.

Lo mismo sucede con la enfermedad pancreática y hepática. Comer muchos alimentos endulzados artificialmente eleva la glucosa en la sangre e impiden al hígado y al páncreas trabajar bien.

Golpe al corazón y a los dientes

Suena paradójico que las ‘heridas’ del corazón parecen aliviarse comiendo dulces. El problema es que el azúcar es un dardo que va directo al corazón, daña nuestras arterias y eleva el riesgo de sufrir patologías cardíacas y vasculares.

También son un golpe para nuestros dientes. Nos causan caries porque al comer muy dulce las bacterias de nuestra boca crean un ácido que perjudica el esmalte dental. ¿Cómo contrarrestarlo? Limpiando bien nuestros dientes y comiendo menos azúcar.

Azúcar y obesidad

El azúcar, la grasa acumulada y la falta de ejercitación son los responsables del aumento de las cifras de obesidad en todo el mundo. Así lo advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El dedo acusador sobre el azúcar no es gratis. Se sabe que esta sustancia eleva la densidad energética y calórica de los alimentos, sobre todo en aquellos que de por sí ya tienen alto contenido de glucosa y fructosa.

Por ejemplo, existen frutas y verduras con cantidades altas y naturales de azúcar. Entre ellos los tubérculos como zanahorias y papas, o las frutas como mangos, uvas, plátanos y dátiles. Adicionar dulce es un contrasentido porque dispara peligrosamente su densidad.

¿Te sientes fatigada?

En conclusión, no agregues más azúcar a tu vida. Reduce la ingesta de alimentos altos en  carbohidratos como panes, pasteles, pastas, batatas y dulces. Seguirlo haciendo y excederte en su consumo fatiga tu cuerpo llevándolo a debilitarse por la falta de insulina.

Si te cuesta levantarte de la cama cada mañana, incluso después de dormir mucho, detener el consumo de azúcar te llenará de energía.