Consumo excesivo de alcohol: lo que le hace a tu cuerpo que no sabes

Desde el ADN hasta las hormonas, el consumo excesivo de alcohol puede alterar dramáticamente la biología de tu cuerpo. Cuando te despiertas con resaca, es obvio que los tragos de anoche no te sirvieron de mucho. Pero los estudios demuestran que los efectos de beber en exceso pueden hacer mucho más por tu cuerpo que dejarte un día de miseria. Con el tiempo, el alcohol puede afectar a su biología y cambiarla de forma perjudicial.

El consumo excesivo de alcohol puede..:

1. Cambiar tu ADN y hacer que quieras más alcohol

La «borrachera», que se caracteriza por la ingesta rápida de más de cuatro o cinco bebidas en un lapso de dos horas, cinco o más días al mes, puede cambiar su composición genética.

Un estudio reciente, publicado en diciembre de 2018 en la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research, identificó dos genes que están sujetos a cambios. Uno afecta al reloj biológico del cuerpo y el otro regula el sistema de respuesta al estrés. Los autores del estudio, de la Universidad de Rutgers, también hallaron que los cambios genéticos en los bebedores empedernidos y ocasionales se asociaban con un mayor deseo de beber alcohol.

2. Mayor riesgo de cáncer, especialmente de cabeza, cuello, hígado y senos.

No es sorprendente que el consumo de alcohol aumente el riesgo de toda una gama de cánceres. Más del 5% de todos los nuevos casos de cáncer y casi el 6% de todas las muertes por cáncer en todo el mundo se atribuyen al alcohol, según un estudio publicado en octubre de 2015 en el International Journal of Cancer.

Entre los grandes bebedores, el riesgo se dispara. Por ejemplo, los bebedores empedernidos tienen cinco veces más probabilidades que los no bebedores de desarrollar cáncer de esófago. Pero incluso el consumo moderado de alcohol aumenta el riesgo de contraer cáncer de boca, garganta y mama. En el caso del cáncer de mama en particular, un solo trago al día puede aumentar el riesgo.

3. Cambiar la composición de los organismos en el intestino

Hay decenas de miles de millones de microorganismos, en su mayoría bacterias «buenas», en el tracto digestivo que ayudan al cuerpo a hacer cosas como digerir los alimentos y producir vitaminas. Pero el alcohol interfiere con su composición y función. El consumo crónico de alcohol puede causar un sobrecrecimiento bacteriano y desequilibrios en el intestino. Esto puede provocar una serie de problemas digestivos, como dolor de estómago, hinchazón, estreñimiento, diarrea y rosácea.

4. Afecta a la memoria a largo plazo y a la estructura del cerebro

Una noche de bebida o de consumo excesivo de alcohol puede provocar lapsos de memoria, períodos en los que la persona intoxicada no puede recordar eventos y detalles clave. Si puede recordar algo.

Pero el consumo de alcohol también puede provocar problemas a largo plazo con la función cerebral. Las personas que beben mucho, durante un largo período de tiempo, pueden cambiar el «disco duro» del cerebro. Esto puede conducir a problemas cognitivos incluso después de alcanzar la sobriedad. El consumo excesivo de alcohol también puede erosionar el tejido cerebral y aumentar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

5. Causa trastornos hormonales

El consumo excesivo y crónico de alcohol también puede causar daños al sistema endocrino del cuerpo. Las glándulas productoras de hormonas realizan varias funciones importantes en el cuerpo, incluyendo el crecimiento y el desarrollo, el metabolismo y el estado de ánimo.

El consumo excesivo y frecuente de alcohol puede interrumpir la comunicación entre los sistemas nervioso, endocrino e inmunológico. Las consecuencias pueden ser graves y de gran alcance. Anomalías relacionadas con el estrés, déficits reproductivos, defectos de crecimiento corporal y disfunciones inmunológicas son sólo algunas de las posibles consecuencias que encabezan la lista.

¿Cuánto alcohol se consume en exceso?

Los profesionales de la salud aconsejan moderación en el consumo de alcohol. Se recomienda no tomar más de un vaso al día para las mujeres y dos para los hombres. Tomar un trago cada día de la semana no es lo mismo que tomar siete tragos el sábado. El consumo excesivo de alcohol nunca es seguro.

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