Consejos para la Hernia Hiatal

La hernia hiatal es una patología bastante incómoda. Se caracteriza por ardores en la boca del estómago y garganta a causa del reflujo gastroesofágico. Por esto, si además de experimentar una sensación de “fuego” en el esófago, tienes mal aliento, dolor de pecho y tos seca o con irritación es bastante probable que tengas esta condición.

Se estima que de cada 10 personas en el mundo, 2 presentan este problema. Lo más importante es obtener un diagnóstico temprano, recibir tratamiento médico oportuno y seguir pautas de alimentación para aliviar y corregir la afección.

¿Qué es la hernia hiatal?    

El hiato es un orificio que evita que los ácidos del estómago se devuelvan al esófago. Cuando el hiato esofágico se debilita y aumenta de tamaño, una parte del estómago se puede introducir por este agujero y se produce la hernia.

Esta posición anormal genera el reflujo de los ácidos estomacales hacia el esófago, lo que causa ardor y dolor.

Factores que agravan el problema

El sobrepeso, la obesidad y el embarazo pueden favorecer la aparición de la hernia del hiato. De igual forma, comer en abundancia y exagerar con las grasas, picantes y alcohol, así como ingerir en exceso ciertos alimentos como el chocolate, té, café y menta o acostarse justo después de comer, suelen acentuar el reflujo.

¿Por qué aparecen los ardores? 

Sucede que mientras nuestro estómago tiene paredes que resisten los ácidos gástricos, el esófago está totalmente desprotegido. Los efectos de la hernia hiatal son regurgitación de alimentos y bebidas, halitosis, irritación en la garganta, ganas de toser constantemente, boca amarga y llagas bucales.

Consejos para tratar la hernia hiatal

Los buenos hábitos de vida y una dieta sana ayudan a reducir las molestias. Puede ser recomendable una endoscopia y un tratamiento con medicamentos para controlar más efectivamente la enfermedad.

Estos tips te ayudarán:

  • Come más veces al día, pero reduce el tamaño de las porciones. Notarás alivio y menos reflujo si comes raciones más pequeñas, por lo menos, cinco veces diarias.
  • Dile adiós a las grasas, las comidas fritas, los picantes y las preparaciones como salmueras, escabeche, salsas y comidas muy condimentadas.
  • Las cremas y salsas a base de aceite, huevo, mayonesa, queso y nata empeoran el reflujo.
  • Evita tomar y comer chocolate, café, infusiones de menta y té.
  • Evita consumir alcohol y cigarrillos.
  • Puedes consumir papaya. Es rica en papaína, una enzima que ayuda a la digestión neutraliza los ácidos gástricos y te dará alivio.