¿Cómo se distingue un ataque cardíaco de un ataque de ansiedad?

Principales diferencias entre dos condiciones tan frecuentes como distantes entre sí por la gravedad.

¿Ataque de ansiedad o inminente ataque al corazón? Desafortunadamente, muchas personas están haciendo preguntas sobre esto. El motivo es muy simple y está relacionado con el hecho de que, muy a menudo, los ataques de ansiedad también tienen un efecto sobre el ritmo del músculo cardíaco, alterándolo de tal manera que sugiere algo más grave.

En las próximas líneas, intentaremos averiguar cómo distinguir entre las dos situaciones, para evitar preocuparse más en caso de un ataque de ansiedad.

Diferencias entre el ataque de ansiedad y el ataque cardíaco: esto es lo que hay que saber

Cuando se habla de las diferencias entre los ataques de ansiedad -situaciones muy diferentes de los ataques de pánico porque son limitados en el tiempo y mucho más raros- y los ataques cardíacos inminentes, vale la pena recordar en primer lugar las diferentes maneras en que se manifiestan las dos condiciones.

El ataque de ansiedad se manifiesta de hecho con el inicio de un sentimiento de malestar en conjunción con el pensamiento que toca un cierto aspecto de la propia vida. La ansiedad, de hecho, está fuertemente relacionada con la percepción de circunstancias específicas como peligros potenciales.

Además, cuando usted está lidiando con un ataque de ansiedad la sensación de dolor se enfoca en el centro del pecho. La sensación en cuestión tiende generalmente a desaparecer entre 5 y 30 minutos.

Continuando con los síntomas del ataque de ansiedad se puede mencionar el entumecimiento general de los brazos. Esta sensación también puede afectar a las piernas y los dedos. Reiteramos que todo esto se manifiesta repentinamente.

¿Cuándo pensar en un ataque al corazón?

El caso del ataque cardíaco es muy diferente en cuanto a los síntomas. Lo primero que hay que decir al respecto es que esta condición patológica del corazón se manifiesta con un dolor opresivo, que crece gradualmente, y que se localiza en el centro del pecho. La sensación de dolor también se irradia al brazo y hombro izquierdos.

Es esencial especificar que la sensación dolorosa, que surge sin ninguna conexión con los pensamientos que se tienen al principio del problema, también puede involucrar a la mandíbula y a los dientes.

Otros síntomas a tener en cuenta son la sudoración profunda y las náuseas. A diferencia de cuando se trata de ataques de ansiedad, cuando se produce un ataque cardíaco, la sibilancia no es evidente.

Este síntoma es, en cambio, frecuente en el caso de la primera de las dos afecciones, que se caracteriza por una excesiva activación de la amígdala, una pequeña porción del cerebro esencial para la evaluación de la intensidad emocional de las experiencias que vivimos cada día.