Cómo lograr un sueño reparador después de los 60

Es frecuente escuchar que los adultos mayores duermen menos. Sin embargo, esto no se trata de una disminución en la cantidad o calidad del descanso natural de la edad avanzada, sino en la dificultad para conciliar el sueño.

Investigaciones científicas sobre el sueño en la tercera edad

Estudios sobre los hábitos del descanso realizados en 1995, que incluyeron a más de 5000 personas, evaluaron la realidad sobre la calidad del descanso en adultos de más de 65 años y mostraron que:

  • Los mayores de 65 años duermen mucho más que los jóvenes y se levantan mucho más tarde.
  • Pasan más tiempo en la cama: contando una hora entre 65 y 74 años, dos horas después de los 75 años.
  • La duración del sueño nocturno es mucho más breve con la edad.
  • Durante el día los ancianos compensan con siestas la falta de sueño nocturno y su interrupción constante.

Calidad del sueño y el género en los mayores de 60 años

A veces se cree que la mujer mayor puede dormir más que el hombre. Sin embargo, lo que ocurre es que a las féminas les molesta menos asumir sus problemas con el descanso que a los caballeros.

Cuando aparece la imposibilidad de conciliar el sueño en forma general, también puede deberse a problemas de salud que afectan el sueño. Las artrosis y el reumatismo, por ejemplo, dificultan quedarse dormido y pueden despertar a la persona durante la noche por dolores e incomodidades posturales.

Lo mismo ocurre con la gastritis y las úlceras estomacales que pueden producir acidez y dolor durante la media noche. También pueden presentarse problemas de calambres producidos por la falta de circulación e irrigación sanguínea, trastornos urinarios y prostáticos que obligan a levantarse para ir al baño.

Todas estas afecciones pueden ser consideradas males de la edad, pero requieren un tratamiento cuidadoso que no solo mejorará el descanso, sino también la salud general.

Sugerencias para dormir mejor

Hay algunos trucos sencillos que pueden ayudarte en esta meta. Estos son algunos de ellos:

  • No te acuestes tan temprano. Acumula el sueño para dormir más horas continuas.
  • No tomes pastillas para dormir sin prescripción.
  • Disminuye el tiempo que pasas acostado durante el día.
  • Reduce el consumo de café y tabaco.
  • Haz siestas cortas.
  • Cena de forma equilibrada y que no sea tan tarde.
  • Mantén una actividad física y mental regular.

Si se tienen en cuenta estos consejos es posible mejorar la calidad del sueño en la tercera edad. No olvides que tener un sueño reparador es clave para conseguir las energías necesarias para afrontar el día.