Bienestar

Cómo hacer té de lavanda

Después de un largo y duro día, es posible que tengas la tentación de tomar una copa de vino. Aunque hay pruebas de que una copa de vino tinto puede tener efectos beneficiosos, hay una hierba que puedes cultivar en tu jardín y que puede ayudarte a aliviar la ansiedad y a relajar la mente, todo ello sin resaca.

La lavanda, o Lavandula angustifolia, es una de las flores y aceites esenciales más utilizados en aromaterapia por sus propiedades relajantes. A menudo se cita por sus efectos calmantes sobre la mente, especialmente cuando se utiliza como ayuda para dormir. Algunas investigaciones han demostrado que es beneficioso para ayudar a las personas con sueño inestable a conseguir el sueño que necesitan. Los cocineros suelen utilizar la miel de lavanda o emplear los pétalos para adornar las ensaladas.

Prepara tu propia lavanda

La forma más habitual de consumir lavanda es preparar un té con sus brotes. Preparar los brotes de lavanda en forma de té ayuda a liberar los aceites y las fragancias. Pequeños estudios sugieren que la inhalación de su aroma puede mejorar el sueño.

¿Cómo prepararlo?

Es bastante fácil hacer tu propio té de lavanda:

  • Hervir 230 ml de agua.
  • Coloca 4 cucharaditas de brotes de lavanda fresca en una bolsita de té.
  • Coloca la bolsita de té y el agua en una taza de té.
  • Dejar reposar durante 10 minutos.
  • Que lo disfrutes.

Intenta cultivar un poco en tu jardín y prepárate una taza antes de acostarte para dormir bien. Si no se dispone de capullos de lavanda frescos, también son adecuados los capullos de lavanda secos. Nota: Nunca intentes hacer té de lavanda con aceite esencial. Esto puede ser extremadamente peligroso.

Los múltiples atributos de la lavanda

Algunos de los efectos positivos de la lavanda son la mejora de la salud mental, ya que ayuda a aliviar la ansiedad, la depresión y el insomnio. También hay pruebas de que la lavanda puede tratar las aftas, la alopecia, una enfermedad de pérdida de cabello, y utilizarse en un baño para tratar los trastornos de la circulación.

Quién debe evitar la lavanda

Es necesario advertir sobre su uso en mujeres embarazadas, ya que se sabe poco sobre su seguridad durante el embarazo o la lactancia. Un pequeño estudio descubrió que algunas personas jóvenes que consumían lavanda desarrollaban ginecomastia, es decir, un aumento del tejido mamario. Cuando estas jóvenes dejaron de usar la lavanda, el problema desapareció.

Además, las personas con piel sensible o alergias deben consultar a su médico antes de utilizar la lavanda, ya que puede provocar una reacción alérgica en algunas personas.

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