Combatir el alzheimer: cinco alimentos para reducir su desarrollo

La enfermedad de Alzheimer es una amenaza real para las sociedades occidentales con una creciente esperanza de vida y una dieta a menudo poco saludable. Actualmente no existe un tratamiento verdaderamente eficaz para frenar la enfermedad. La prevención juega un papel absolutamente esencial. Por eso te damos opciones para combatir el alzheimer a partir de una buena alimentación.

Alimentos para combatir el alzheimer

Una buena manera de combatir el alzheimer y limitar la aparición de esta enfermedad es comer ciertos alimentos con regularidad. La mayoría de estos alimentos pertenecen a la dieta mediterránea. Un estudio publicado a principios de agosto de 2016 en la revista especializada Fronteras de la Nutrición ha demostrado que esta dieta ayuda a reducir el declive cognitivo y la aparición de la enfermedad de Alzheimer y mejora las funciones cognitivas.

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de la Universidad Tecnológica de Swinburne, en Melbourne (Australia), examinó 18 estudios publicados sobre este tema entre 2000 y 2015. Según los investigadores, el efecto de la dieta mediterránea en la memoria fue particularmente significativo. Los científicos australianos también observaron que es posible iniciar esta dieta a cualquier edad para beneficiarse de un efecto favorable sobre la función cerebral.

Estos 5 alimentos, científicamente probados para prevenir la enfermedad de Alzheimer.

1. Peces de agua salada y omega-3/omega-6

Se sabe que los peces contienen un alto número de omega-3. Estas sustancias, que son esenciales para el correcto funcionamiento del cerebro, se encuentran en grandes cantidades en peces de agua salada como el salmón y las sardinas. Los ácidos grasos omega-3 han mostrado acciones antiamiloideas (contra las placas amiloideas, una causa probable de la enfermedad de Alzheimer), antitau (contra la proteína tau, otra posible causa de la enfermedad) y antiinflamatorias en los cerebros de los animales.
Además de omega 3, estos peces también contienen selenio, que mejora la función cognitiva.

Un estudio realizado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) sobre 260 personas mostró que el pescado aumentaba el volumen de la masa gris en el cerebro, una región responsable de la memoria y el aprendizaje. Sin embargo, tenga cuidado de no freír el pescado, ya que puede perder sus propiedades nutricionales.
Para el buen funcionamiento del cerebro se recomiendan especialmente los siguientes pescados: los pescados grasos como las sardinas, los arenques y las anchoas, así como otros pescados grandes como el salmón, la trucha, el atún y la caballa. También es posible consumir omega-3 y omega-6 mediante el consumo de suplementos alimenticios.

Consejo práctico de nutrición: comer pescado al menos una vez a la semana, si es posible más (3 veces a la semana sería ideal).

2. Hortalizas de hoja verde

Esta familia de alimentos incluye la lechuga y sus diferentes variedades, rúcula, mostaza (hojas), col o espinaca. Según un estudio llamado Mind, las personas que consumieron 1 o 2 porciones de hojas verdes diariamente vieron como sus funciones cognitivas se volvían 11 años más jóvenes. El estudio tuvo 950 participantes. Es importante comer verduras de hoja verde frescas para que puedan retener todas sus moléculas con propiedades nutritivas como la vitamina K o el betacaroteno.

Consejo práctico de nutrición: Lo ideal es comer una porción de verduras de hoja verde al día.

3. Frutas rojas

Las frutas rojas como las frambuesas, las fresas, los arándanos y muchas bayas contienen un alto número de antocianinas, estas moléculas tienen acciones antioxidantes y neuroprotectoras. Un estudio de la Universidad de Harvard demostró que consumir de 2 a 3 porciones de frutas blandas por semana rejuveneció las funciones cognitivas de los participantes en este estudio de 2 años y medio.

Consejo práctico de nutrición: Lo ideal es comer de 2 a 3 porciones de fruta roja (baya) por semana. No olvides lavar bien toda la fruta para eliminar los pesticidas y otros productos tóxicos. Si es posible, elige fruta orgánica.

4. Nueces

Las plantas oleaginosas como las nueces, las avellanas o las almendras actúan como un verdadero «aceite de motor» para el cerebro debido a una alta concentración de grasas vegetales como el omega-3. Según este estudio publicado el 11 de mayo de 2015 en la revista especializada JAMA Internal Medicine, el consumo de más nueces y aceite de oliva permitió aumentar el rendimiento cerebral de los ancianos retrasando el declive cognitivo. Las nueces y el aceite de oliva son elementos esenciales de la dieta mediterránea.

Consejo práctico de nutrición: consuma 30g de nueces (incluyendo almendras) por día. Una nuez particularmente recomendada es la nuez de Brasil, que también es rica en selenio.

5. Aceite de oliva extra virgen

Como vimos en el punto 4, un estudio reciente ha demostrado su utilidad para el buen funcionamiento del cerebro. En particular, el aceite de oliva es rico en ácido oleico, un ácido graso importante desde el punto de vista nutricional. Otras moléculas que se encuentran en el aceite de oliva también tienen una acción antioxidante.

El origen del efecto del aceite de oliva y las nueces en el cerebro para su correcto funcionamiento estaría relacionado con la vaina de mielina que rodea y protege las neuronas. Para asegurar el buen funcionamiento de las vainas de mielina, el cerebro necesita grasas de calidad de la dieta, como es el caso de las nueces y el aceite de oliva.

No olvides seguir estos consejos alimenticios para combatir el alzheimer, limitando su riesgo de aparición y desarrollo.