Colesterol, ¿amigo o enemigo? ¡Conoce todo sobre él!

El colesterol es una sustancia que se encuentra presente en todas las células del organismo e interviene en procesos relevantes. Por ejemplo, al digerir los alimentos, generar hormonas y producir vitamina D. Asimismo, a niveles normales en la sangre, el colesterol es una sustancia esencial para el cuerpo. Sin embargo, cuando se halla en niveles demasiado altos, se convierte en un enemigo silencioso que acarrea distintos riesgos.

Importancia del colesterol

El colesterol es un componente imprescindible para el óptimo funcionamiento del organismo. Recorre la sangre por medio de portadores denominados lipoproteínas de gran densidad o HDL, y también lipoproteínas de baja densidad o LDL. De allí, que escuches hablar sobre el “colesterol bueno” (HDL) y “colesterol malo” (LDL).

Cabe agregar que, cerca del 15% del colesterol proviene de los alimentos que consumes de manera diaria. Mientras que el 85% restante es producido por algunas células que componen el organismo. Por medio de estas cifras, es posible medir la relevancia del colesterol. De hecho, esta sustancia reúne otras virtudes, entre ellas:

  • Interviene en la composición de la membrana celular
  • Actúa en la conservación de la energía, es decir, en el almacenamiento y suministro
  • Funciona como precursor en la generación de distintas hormonas esenciales para el organismo. Tales como el cortisol y las hormonas sexuales, así como otras sustancias igual de importantes para el cuerpo
  • Actúa como un mensaje químico, ya que permite la comunicación entre las distintas células del organismo

¿Por qué se habla del colesterol malo?

Todo en balance es bueno y todo en exceso es malo, es ley de vida y aplica para cada ámbito. Si bien el colesterol bueno interviene en importantes funciones, el colesterol malo representa un gran enemigo que pone en riesgo la salud, sobre todo, desde el punto de vista cardiovascular.

Y es que las altas concentraciones de colesterol malo a causa de una errada nutrición, falta de ejercicio, obesidad, sobrepeso, problemas tiroideos o diabetes, tienden a acumularse y depositarse en las paredes de los vasos sanguíneos, en especial, en el corazón.

De modo que con el transcurrir del tiempo se crea una acumulación de grasas, y poco a poco comienzan a surgir afecciones colaterales. Por ejemplo, la circulación sanguínea se vuelve más pesada, y podrían formarse coágulos. Por ende, el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular se incrementa de manera considerable.

¿Cómo reducir la ingesta de colesterol?

Hay formas simples de combatir el colesterol malo:

  • Consumir más vegetales frutas, legumbres y cereales integrales
  • Reducir el consumo de carne
  • Evitar el constante consumo de alimentos fritos
  • Realizar actividad física
  • Limitar el consumo de alcohol, y dejar el cigarrillo
  • Cuidar los niveles de glucosa

Un diagnóstico de sangre te dirá cómo están tus niveles de colesterol bueno y colesterol malo. ¡Chequéate!