Cigarrillo electrónico: una excelente opción para dejar de fumar

A pesar de los conocidos efectos nocivos del tabaco, demasiados consumidores de cigarrillos siguen fumando debido a su fuerte dependencia de la nicotina. Un estudio reciente sugiere que el cigarrillo electrónico facilitaría el abandono del hábito de fumar pudiendo ser una ayuda muy útil para las personas que desean dejarlo.

En las dosis presentes en un cigarrillo, la nicotina tiene la característica de activar lo que se llama el «circuito de recompensa» del cerebro. En las personas que fuman regularmente, este circuito de recompensa se hace gradualmente más fuerte y más importante para el bienestar de la persona, creando sentimientos muy intensos de abstinencia al dejar de fumar. El poder adictivo de la nicotina es enorme. Se estima que más de un tercio de las personas que han fumado al menos un cigarrillo se hacen adictas al tabaco; un porcentaje más alto que el de todas las demás drogas, incluidas la heroína, la cocaína o el alcohol.

¿Los parches y el chicle proporcionan suficiente alivio a los antojos?

En los últimos 30 años, la aplicación de un plan de control del tabaco (campañas de información, importantes aumentos de impuestos, supresión de la publicidad, prohibición de fumar en lugares públicos) ha reducido considerablemente el número de fumadores. Sin embargo, el 20% de la población sigue siendo adicta al tabaco y tiene grandes dificultades para dejarlo; aunque las encuestas indican que a la mayoría de estas personas les gustaría dejarlo. Los sustitutos de la nicotina (parches, gomas de mascar) o los medicamentos pueden ser útiles a veces, pero en la mayoría de los casos, estas intervenciones no alivian eficazmente las ansias que acompañan a la abstinencia de la nicotina. Por lo tanto, parece que es necesario explorar nuevas vías para reducir aún más el número de fumadores que no dejan de fumar.

¿El cigarrillo electrónico ayuda a dejar de fumar?

La llegada al mercado del cigarrillo electrónico podría dar una nueva dimensión al control del tabaco. El principio que subyace a estos productos es relativamente simple: se calienta una solución de nicotina con un atomizador, que genera un «vapor» blanco de aspecto similar al del humo de un cigarrillo. Por lo tanto, el «vaporizador» inhala una pequeña cantidad de nicotina, como un fumador, pero el vapor no contiene las múltiples moléculas cancerígenas y las partículas finas que se forman durante la combustión del tabaco. Por consiguiente, estos «cigarrillos electrónicos» son esencialmente vectores de la administración de una droga (nicotina), pero mucho menos peligrosos que los cigarrillos tradicionales.

Un estudio reciente de 5.863 fumadores británicos sugiere que los cigarrillos electrónicos también podrían mejorar significativamente el éxito de la abstinencia de la nicotina. Según este estudio, los fumadores que intentan dejar de fumar por su cuenta, sin el apoyo de un profesional de la salud, tienen alrededor de un 60% más de probabilidades de tener éxito en su abstinencia con los cigarrillos electrónicos que si utilizan sustitutos de la nicotina.

cigarrillos electrónicos: un importante punto de inflexión para la salud pública

Los cigarrillos electrónicos son acogidos con entusiasmo por un gran número de profesionales de la salud que se enfrentan diariamente a los estragos del tabaco. Un grupo de expertos internacionales, entre ellos oncólogos y especialistas en tabaco, abogó recientemente ante la OMS para fomentar un mayor uso de estos productos. Consideran que se trata de una estrategia válida para reducir los daños causados por el tabaco; un enfoque que se centra en las consecuencias más que en los comportamientos. Sin embargo, para los opositores a todas las formas de fumar, los cigarrillos electrónicos no son más que un «caballo de Troya»; un peldaño en la renormalización del consumo de tabaco que podría revertir los avances logrados en los últimos años.

Por una parte, hay que estar muy atentos a estos productos: la nicotina es una sustancia muy peligrosa, cuya venta debe estar estrictamente controlada, sobre todo entre los jóvenes.

Sin embargo, no podemos ignorar el enorme potencial de reducción de daños que ofrecen los cigarrillos electrónicos. Seis millones de personas mueren cada año por enfermedades causadas por el consumo de tabaco, y la sustitución de los cigarrillos actuales por su versión electrónica podría representar un importante punto de inflexión en la historia de la humanidad al evitar millones de muertes en el siglo XXI.

 

Fuente: 

Brown J et coll. Real-world effectiveness of e-cigarettes when used to aid smoking cessation: a cross-sectional population study. Dependance.