¿Problemas en la ciática? Con estos estiramientos podrás mantener el dolor al margen

ciática

Sus principales síntomas son hormigueo, adormecimiento y dolor punzante que varía dependiendo de la ramificación del nervio que esté afectado. Además, puede causar debilidad variable como consecuencia de su insistente aparición.

¿Por qué debo hacer estiramientos para tratar el dolor de la ciática?

Realizar estiramientos diarios ayuda a estimular el desarrollo del nervio, al igual que a prever la futura aparición de los síntomas causados por la irritación de la ciática. Para que los ejercicios de estiramiento funcionen debes seguir un estricto régimen, tanto al momento de presentar los dolores como hasta un buen tiempo después de superada la dolencia.

Por otro lado, debes saber que los estiramientos traen como beneficio el desarrollo y tonificación de los músculos del tronco y de la parte posterior de las piernas, llamados músculos isquiotibiales.

¿Qué ejercicios de estiramientos puedo hacer para la ciática?

·        Ejercicio periforme

Acostado en el piso con las rodillas flexionadas en forma de V, lleva el tobillo izquierdo sobre la rodilla del lado derecho y luego intercambia la posición de estos, repitiendo cada 30 segundos el movimiento. Estirando el muslo le puedes otorgar el grado de intensidad que desees aplicar en el área.

 

·        Giros en la zona baja de la espalda

Siéntate en una silla, pero en lugar de sentarte de frente lo harás orientándote hacia el lado izquierdo. Debes mantener la espalda siempre recta y luego comenzar a girar hacia la derecha unas 5 veces. Luego debes repetir el procedimiento al lado inverso.

·        Estiramientos en el suelo

Otro ejercicio muy práctico consiste en tumbarse de espaldas en el piso, asegurando la rectitud de la espalda. Estando acostado, estira los brazos en forma de T  y lleva las rodillas hasta la altura del pecho. Túmbalas juntas hacia el lado izquierdo, mantenlas así por dos minutos y después llévalas al lado derecho.

·        Posición de paloma

Acostado boca abajo comienza a levantarte manteniendo los brazos estirados y lleva a la espalda a adoptar una forma arqueada. Una vez en posición lleva la rodilla derecha hacia el frente y flexiónala dejando el pie apuntando hacia el lado izquierdo y la rodilla reposando en su lado natural. La fuerza de este estiramiento estará en la cadera, la cual debes descender poco a poco y lo más que puedas para que sientas el efecto.

Si practicas alguno de esos ejercicios sentirás un alivio inmediato y progresivo en el nervio ciático. No te olvides de hacerlos con frecuencia para aprovechar al máximo sus beneficios.