Bienestar

Causas y síntomas de la deshidratación

La deshidratación es una alteración que puede aquejar a muchas personas por una infinidad de razones. Por eso, es indispensable mantenerse hidratado a través del consumo de agua potable, lo que permite optimizar la salud en general. Conocer las causas y síntomas de esta afección te ayudará a prevenirla a tiempo.

¿Qué es la deshidratación?

Es un proceso mediante el cual se produce una excesiva pérdida de agua sin llegar a ser reemplazada. Como consecuencia, el organismo deja de realizar sus funciones esenciales de manera  adecuada.

Y es que el agua representa cerca de dos tercios de la composición del cuerpo humano, desempeña un papel fundamental en diversas funciones anatómicas. Por ejemplo, lubrica las articulaciones y los ojos, resguarda la salud epidérmica, facilita la digestión y depura las toxinas.

Los efectos de la deshidratación derivan en reducción del líquido en el tejido cerebral y aumento del espesor de la sangre. Esto ocasiona variaciones en el volumen cerebral, y obliga al corazón a trabajar de manera forzada.  Por eso, cuando el organismo pierde agua es necesario reponerla de manera inmediata para conservar el balance de sales, glucosa y otros minerales.

Factores detonantes

La pérdida de agua está condicionada por diversos factores. Por ejemplo, sudor excesivo, vómito, diarrea, micción constante, diabetes, entre otros.

La deshidratación puede deberse a una excesiva pérdida de líquido o a una ineficiente absorción del mismo. Lo que determinará su trasfondo son los síntomas, que pueden ser leves o severos.

Señales de alarma

Los síntomas de esta alteración se clasifican de acuerdo a su nivel de intensidad:

●       Deshidratación leve

Entre sus principales síntomas destaca dolor de cabeza, boca seca y pegajosa, piel seca, estreñimiento, somnolencia o fatiga y vértigos, espasmos musculares.

●       Deshidratación severa

Sed extrema, ojos hundidos, piel seca, irritabilidad, presión arterial baja, ritmo cardíaco rápido, fiebre, escasas lágrimas, cese de orina, delirio o pérdida de conciencia, son algunos de sus síntomas más usuales.

Cómo prevenir la deshidratación

Aunque todos estamos expuestos a deshidratarnos, hay quienes tienen más probabilidades. Como los bebés, los atletas profesionales y los adultos mayores. Esto a causa de que sus organismos son más vulnerables, bien sea por las circunstancias que le rodean como por la composición de su organismo según su edad.

Entre las formas de prevenir esta alteración, destacan:

  • Llevar una botella de agua siempre con sigo.
  • Tomar suficiente agua.
  • En caso de experimentar diarrea o vómito, ingerir suficiente agua para reponer el líquido perdido.

 

Esperar hasta que surjan sus síntomas podría ocasionar consecuencias mortales. ¡Evítalo! Mantente hidratado de manera constante.

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