Cáncer hereditario: ¿qué cánceres pueden tener un origen genético?

Algunas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer debido a los genes transmitidos por sus padres. Descubra los diferentes cánceres que pueden verse afectados por predisposiciones genéticas.

Causas del cáncer

Los cánceres son enfermedades multifactoriales. Esto significa que no son causados por una única causa definida, sino por una multitud de factores. Como señala regularmente el Instituto Nacional del Cáncer (INCa), el 40% de los cánceres están vinculados a factores externos y, por lo tanto, son “prevenibles”. La prevención puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer al jugar con estos cuatro factores: tabaco, alcohol, dieta y estilo de vida sedentaria.

Pero estas enfermedades también pueden ser hereditarias. Se estima que alrededor del 5% de los cánceres se pueden “transmitir” a través de mutaciones genéticas que afectan a los padres. Cerca de 80 genes ahora se identifican como los que posiblemente aumentan el riesgo de cáncer. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las personas que tienen estas predisposiciones genéticas no se enfermarán necesariamente. Simplemente presentan un mayor riesgo que la población general.

Además, la misma mutación genética puede aumentar “el riesgo de desarrollar más de un tipo de cáncer”, dice la Sociedad Canadiense de Cáncer. “Por ejemplo, una mutación genética que aumenta el riesgo de cáncer de mama en una mujer también puede aumentar su riesgo de cáncer de ovario”.

¿Cuáles son los tipos de cáncer hereditario?

De acuerdo con los diferentes estudios científicos realizados sobre el tema, varios tipos de cánceres pueden estar relacionados con una predisposición genética. La Sociedad Canadiense de Cáncer los ha enumerado:

  • cáncer de la glándula suprarrenal;
  • cáncer de hueso;
  • cánceres del cerebro y la médula espinal;
  • cáncer de mama;
  • cáncer de colon;
  • cáncer de ojo (melanoma ocular en adultos y retinoblastoma en niños);
  • cáncer de las trompas de Falopio;
  • cáncer de riñón, incluyendo tumor de Wilms en niños;
  • ciertos tipos de leucemia y linfoma;
  • hepatoblastoma (un tipo raro de cáncer de hígado que afecta a niños);
  • neuroblastoma;
  • tumores neuroendocrinos;
  • cáncer de orofaringe;
  • cáncer de ovario;
  • cáncer pancreático;
  • cáncer de paratiroides;
  • tumor hipofisario
  • cáncer de próstata;
  • rabdomiosarcoma;
  • cánceres de piel;
  • cáncer del intestino delgado;
  • sarcoma de tejidos blandos;
  • cáncer de estómago;
  • cáncer testicular
  • cáncer de tiroides;
  • cáncer uterino.

Los cánceres hereditarios más comunes son los cánceres de mama, ovario y colon.

Cánceres de mama hereditarios

Los factores genéticos involucrados en el cáncer de mama son quizás los más conocidos por el público en general. Sin embargo, “solo una pequeña parte de los cánceres de mama, 5-10%, son hereditarios, es decir, atribuibles a una mutación genética (identificada o no)”, dice CNIB.

En la actualidad, se identifican varias mutaciones genéticas que favorecen la aparición de cánceres de mama: a menudo se refieren a los genes llamados BRCA1 y BRCA2.

“Se estima que aproximadamente 2 de cada 1,000 mujeres son portadoras de mutaciones BRCA1 o BRCA2”, dice INCa. Las mujeres con una mutación BRCA1 o BRCA2 tienen un riesgo de 40 a 80% de desarrollar cáncer de mama durante su vida. El riesgo depende del tipo de mutación, edad, antecedentes familiares, etc.

Predisposición genética al cáncer: ¿a quién consultar?

“Cuando se sospecha o descubre una mutación, se propone una consulta con un especialista en oncología genética”, detalla el Instituto Nacional del Cáncer. “Durante esta consulta, el médico evalúa el riesgo genético y posiblemente propone una búsqueda de mutación”.

Si se diagnostica una mutación genética o si los antecedentes familiares provocan una posible predisposición, se propone un tratamiento específico caso por caso (vigilancia, examen de imágenes, etc.).