Cáncer de pulmón y la inmunoterapia: pacientes que no pueden recibirla

Annals of Oncology publicó un estudio acerca de las características genéticas que provocan la ineficiencia de la inmunoterapia en algunos pacientes con cáncer de pulmón. Este estudio lo realizaron investigadores del Instituto Nazionale Tumori Regina Elena del IRCCS;  coordinado por Marcello Maugeri-Saccà.

En los últimos años, la inmunoterapia se ha vuelto uno de los tratamientos más revolucionarios contra los tumores. Esto se debe a la obtención de resultados clínicos increíbles; incluso en las neoplasias pulmonares.

Con esta nueva inmunoterapia, los médicos han logrado darle muchos años más de esperanza de vida a pacientes con cáncer de pulmón; pero tristemente un porcentaje, no tan pequeño, de pacientes, no obtienen estos mismos resultados positivos con el tratamiento.

El estudio

Según el estudio del Instituto Nacional del Cáncer del IRCCS Regina Elena, esto se debe a ciertas características genéticas que se los impide. Se trataría de pacientes que presentan mutaciones contemporáneas en los genes KEAP1, PBRM1, SMARCA4 y STK11.

Este porcentaje de pacientes correspondería al 10%, siendo esto una cifra bastante alta, en consideración con el total de personas que sufren de adenocarcinoma pulmonar; alrededor de unos 42 mil pacientes nuevos por año solo en Italia.

Si se llega a identificar con antelación cuáles son los pacientes que no responderían a la inmunoterapia, puede ser ventajoso en varios aspectos; primero no someterlos a una terapia que no tendrá resultado con efectos secundarios; y segundo, poder estudiar e identificar mejor los mecanismos de resistencia.

La identificación temprana de estos pacientes se logrará a través de una prueba molecular rápida, que surge de esta investigación; lo que ayudará también a aportar un ahorro significativo al sistema de salud; aunque en un principio la elaboración de la prueba diagnóstico requiere una inversión de trabajo, validación y capital.

También te puede interesar leer: Cáncer de pulmón: de 20 a 40 años para desarrollarlo