Salud

Cáncer de páncreas en aumento: el factor poco conocido que aumenta el riesgo

La incidencia del cáncer de páncreas está aumentando. Especialmente en adultos jóvenes menores de 55 años. Un estudio reciente sugiere que la naturaleza de la grasa alimentaria desempeña un papel en la aparición de este devastador cáncer.

Los resultados de un importante estudio realizado en EE.UU. indican que la incidencia del cáncer de páncreas ha aumentado de forma constante en los últimos 20 años. Con un incremento anual del 0,9% en hombres y del 0,8% en mujeres entre 2000 y 2018. Sin embargo, un análisis más detallado revela una tendencia aún más preocupante entre los adultos jóvenes, menores de 35 años. En esta población, el aumento anual de la incidencia del cáncer de páncreas es del 4,2% en los hombres y del 7,7% en las mujeres. Al igual que con otros tipos de cáncer (por ejemplo, el colorrectal), parece haber surgido una nueva tendencia en los últimos años. El cáncer de páncreas se está desarrollando de forma inusualmente temprana en personas jóvenes, especialmente en mujeres jóvenes.

Sobrepeso, diabetes: condiciones favorables para el desarrollo del cáncer

Un cambio tan brusco en la incidencia de una enfermedad no puede ser hereditario. Por lo tanto, está necesariamente ligado al estilo de vida. De los factores de riesgo establecidos para el cáncer de páncreas están: el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la obesidad y la diabetes, el cambio que más puede contribuir al aumento del cáncer de páncreas temprano es sin duda el sobrepeso y la diabetes. La obesidad infantil se ha triplicado en los últimos 40 años. Las últimas estadísticas de EE.UU. muestran que este aumento ha ido acompañado de un incremento del 100% en la incidencia de la diabetes de tipo 2 en niños y adolescentes desde el comienzo del milenio. La presencia de sobrepeso y diabetes a una edad temprana crea, por tanto, condiciones favorables para el desarrollo temprano del cáncer, posiblemente incluyendo el cáncer de páncreas.

El sobrepeso causado por la comida basura y las grasas malas

El sobrepeso suele estar causado por un consumo excesivo de calorías procedentes de alimentos azucarados y grasos. Como los incluidos en los productos ultraprocesados que han invadido literalmente nuestro entorno en los últimos años. El consumo habitual de estos productos se hace a menudo a expensas de productos más sanos, como la fruta, la verdura y otras plantas. Esto crea deficiencias en la ingesta de varios nutrientes esenciales para la buena salud, incluidos los carbohidratos complejos (no refinados) y las grasas insaturadas.

El tipo de grasa que se ingiere puede aumentar o disminuir el riesgo de cáncer de páncreas

Un estudio reciente sugiere que la naturaleza de la grasa en la dieta puede influir en gran medida en el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. En este estudio retrospectivo, los investigadores compararon los hábitos alimenticios de 957 pacientes con cáncer de páncreas (casos) con los de 938 pacientes que también estaban hospitalizados pero no estaban afectados por el cáncer (controles).

Al examinar específicamente la ingesta de grasas, los investigadores encontraron diferencias significativas entre los casos y los controles. No en cuanto a la cantidad de grasa consumida (la ingesta promedio fue similar entre los dos grupos), sino en cuanto a los tipos de grasa que componían su dieta. Por ejemplo, descubrieron que los pacientes que consumían las mayores cantidades de grasa animal saturada tenían el doble de riesgo de padecer cáncer. Por el contrario, el consumo de grasas de origen vegetal tuvo un efecto protector, con una reducción a la mitad del riesgo de cáncer.

Estas diferencias también se observan para las clases de grasa que se encuentran en estos dos tipos de alimentos, es decir, las grasas saturadas de origen animal y las grasas insaturadas de origen vegetal. Así, una ingesta elevada de grasas de origen animal se asocia con un aumento de alrededor del 30% del riesgo de cáncer, mientras que una ingesta elevada de grasas insaturadas (monoinsaturadas, poliinsaturadas) de origen vegetal se asoció con una disminución del 40% del riesgo.

Grasas buenas (oliva, lino, nuez) para reducir el riesgo de cáncer de páncreas

Estas observaciones coinciden con varios datos experimentales (modelos de cáncer de páncreas inducidos por carcinógenos o xenoinjertos) que demuestran que las grasas animales favorecen la progresión de este cáncer. Mientras que las grasas insaturadas lo ralentizan. Favorecer las fuentes de grasas insaturadas buenas, como los aceites vegetales (de oliva en particular), las semillas (lino, chía) o los frutos secos, podría representar, por tanto, una forma sencilla de reducir el riesgo de desarrollar un cáncer de páncreas.

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